Las mejores iniciativas sociales suelen ser también las más sencillas, no necesitan
grandes edificios ni presupuestos millonarios, basta una buena idea y la voluntad de
poner a las personas en el centro. Ocurre con muchas propuestas, tanto de iniciativa
privada como de las administraciones públicas, destinadas a la tercera edad para
combatir, o al menos amortiguar, la soledad no deseada.
Una de esas iniciativas que tiene una gran acogida es la “cantina móvil” que Cruz Roja
Lugo llevó durante este verano por muchas localidades de la provincia para estimular y
combatir la soledad no deseada entre las personas mayores. Cruz Roja pretende “visitar
o máximo que poidamos en zonas rurais para chegar á xente” que vive lejos de núcleos
urbanos o que tiene menos posibilidades de ir a las actividades que ofrecen sus
concellos.
En este recorrido y estancia en los pueblos Cruz Roja promueve la convivencia, acerca
actividades para estimular la memoria, practicar el ocio y compartir experiencias de
realidad virtual llenando de vida las pequeñas parroquias del rural de la provincia. “O
que busca esta iniciativa é xuntarse, reunirse e socializar, o que se facía antigamente
nunha cantina” para estar al lado de los mayores que viven solos y devolverles la
compañía que necesitan y merecen.
La propuesta tiene un profundo valor práctico y simbólico. Recupera el espíritu de
aquellas tabernas de pueblo que durante décadas fueron mucho más que un lugar donde
tomar un café. Eran el punto de encuentro del pueblo, el espacio donde se compartían
noticias, preocupaciones, alegrías y confidencias. Cuando muchas de ellas cerraron, el
mundo rural perdió también una parte de su vida comunitaria.
Galicia afronta hoy uno de los mayores retos demográficos de Europa. Cada vez hay
más personas mayores que viven solas y cada vez son menos los lugares donde
conversar, recordar o simplemente sentirse acompañadas. La soledad no deseada no
solo entristece, deteriora la salud, debilita la autoestima y apaga lentamente las ganas de
participar en la vida de la comunidad.
Por eso merece reconocimiento esta iniciativa que no se limita a organizar actividades
recreativas. Detrás de un café compartido, una partida de dominó o unas gafas de
realidad virtual hay algo mucho más importante: la oportunidad de volver a encontrarse.
De recuperar la conversación entre vecinos y de demostrar que nadie debería sentirse
solo e invisible por el hecho de cumplir años.
Combatir la soledad es una responsabilidad colectiva: de las administraciones, de las
entidades sociales, del voluntariado y de la ciudadanía. La taberna ambulante de la Cruz
Roja recuerda una verdad antigua: la mejor medicina contra el aislamiento sigue siendo
la cercanía humana que, es verdad que no cura enfermedades, pero llena de vida los
años y hace la vejez más llevadera y digna.
“Plan de Rescate da Sanidade Pública Galega”. Xosé Mª Dios Diz
“As listas de agarda constitúen unha das formas máis sofisticadas de crueldade. Son producto dun Sistema que intentaatender a todos con recursos cos que so se pode atender a algúns”. Juan José Millás: escritor. Valencia. 1946.Esta reflexión nos indica que os...



