En mis tertulias oigo generalizaciones tales ‘la gente escapa de Compostela’ o ‘la gente está hasta el gorro de Pedro Sánchez’ … ¿Quién es la gente’?, ¿la sociedad?, ¿la nación?, ¿toda la nación?, ¿la colectividad, la humanidad?
‘La gente’ es demasiada gente y gusto de la mayor precisión que permite la lengua y prefiero acotar en vecinos, paisanos, colegas, jubiletas, excursionistas, la gente de mi pueblo, muchos cristianos, los gallegos con quienes he hablado, los compañeros de mili, mis compañeros de pupitre… ‘
Une couple c’est déjà une foule aprendí en francés (dos son ya muchedumbre…). ¿Qué opinan los franceses sobre este asunto? Le preguntaba el periodista al viajero observador: -No lo sé, no he hablado con todos…, fue la respuesta.
Precisar el enunciado supone emplear más vocabulario que simplificar la comunicación con ese impreciso y algo inquietante ‘la gente’. Y evita simplezas como ‘los franceses son así’, ‘tú ya sabes como son los de Coruña’…
Hay demasiados sobreentendidos en el simplificador ‘la gente’. Prefiero reducir esa imprecisa cantidad a expresiones tipo ‘muchos opinan, bastantes consideran, algunos piensan… que… los andaluces son…exagerados, los marroquíes son fulleros…
La ‘gente’ somos todos y son nadie. Me invito a cuidar mi habla y hacerla más precisa. Discutiré menos y escucharé mejor…



