“En redes y enredos”. Alberto Barciela

28 Marzo 2023

Estoy serenamente confuso. No quiero esconder mi enfado entre tanto exceso de informaciones -es un decir-, que intuitivamente considero falsas, construidas con perversas fines, incontrastables, fecundas en desgracias, intencionales. Denoto propósitos maniqueos y alguna que otra acción comprensible, incluso justificable, pero casi todo cuanto recibo a través de redes sociales -no lo que busco en cabeceras digitales contrastadas- me resulta molesto. Afirmo con rotundidad que en su generalidad no es más que pura bazofia: excreciones políticas, estafas o propuestas comerciales, egos e idiocias. Hay excepciones, pero sé que he de buscar firmas profesionales, fuentes fiables y evitar la tentación de clicar espontáneamente sobre cualquier titular confuso, curioso o atractivo.

No soy inocente, yo mismo contribuyo al enredo en el que hemos caído. Con frecuencia paso a enriquecer ese mundo de galimatías sin remedio, intentando hacer trascender mis reflexiones por cauces como Facebook, Instagram o Twitter, si bien prefiero Whatsapp -medio que me permite una comunicación directa y replicable-. Confieso restringirme, auntolimitarme, censurar mis ambiciones y someter a criterios educados en mis aportaciones, pero ahí sigo.

No sé ustedes, pero yo me confieso saturado. Tengo sentido del humor, pero no me interesan los chistes fáciles, ni las ocurrencias ocasionales, ni la mayoría de los photoshop, ni los “buenos días” y las “buenas noches” que me llegan por centenares. Si algo me concierne, preocupa, inquieta o atrae, selecciono y busco en las múltiples herramientas que existen, y punto.

Ahora, me preocupa la inteligencia artificial, que fomenta el conocimiento de los comportamientos individuales y los utilizan como arma ofensiva impiadosa. Estamos sometidos, participamos de una suerte de extorsión por usar lo multimedia, y así aceptamos implícitamente el riesgo de ser chantajeados, estafados, o vigilados -sin orden judicial-, incluso de ser suplantados. Podemos ser víctimas de los ordenadores, manejados por esbirros de Corea del Norte o del Sur, por una mafia o por un terrorista, por la banca, un vecino perverso o ansioso, un pariente cabreado, o cualquiera que tenga acceso legal o ilegal a bases de datos.

Pese a todo, las redes nos hacen creer que somos alguien. Se lo diré: somos víctimas, contribuyentes y pagadores, también gozadores de muchas ventajas teóricas. Ahora, tenemos menos dinero y libertad, más acceso a la teórica información y disfrutamos de menos verdad, más riesgos y menos tiempo.

Les contaré una anécdota de hace años. Cuando en mi inocencia buscaba seguidores en las redes, se me ocurrió clicar en la página de un afamado cocinero amigo, que a su vez era seguido por otros muchos amantes de la restauración internacional. Terminé perseguido por cientos de chefs hindúes que, en distintos idiomas, condimentaron durante años con sus contenidos especiados mi teléfono. He tardado un lustro en deshacerme de tan abundante menú, indigesto por demás. Hoy me acosan otros muchos, menos razonables y aún menos digeribles en sus propuestas.

Vivo enredado, lo sé, pero ya no conozco manera de desenmarañarme de un hilo que me une al nuevo mundo. No soy inocente, ni entiendo muchas cosas, pero activo el teléfono cada día. Sigo atento y confundido en mi propia realidad mientras espero mi billete a Marte

Outros artigos

“Prioiridade nacional, onde e con quen?-“. Antón Luaces

Dicir "os españois primeiro" é o equivalente a poñer en determinadas bocas citas indebidas e nas mans desas persoas a chave que só abre portas a moi concretos españois que, dende as opcións de VOX e outros partidos das súas  características, constatan que se...

+

“Leire”. Xulio Xiz

Hai tempo que quería escribirlle a Leire, e funo deixando pero de hoxe non pasa. Pode parecer que lle escribo á Leire Díez que anda na boca de todos, pero prefiro outra ben mais inocente.Certo que hai tempo busquei no organigrama de Correos quen tiña autoridade no...

+

«Eu non quería morrer alá». Xosé Antonio López Silva

Bastou a aparición dunha palabra —hantavirus— para que regresasen de súpeto ao eido público os medos da COVID: os rumores, a procura de culpables, o instinto de autopreservación, a tendencia inquietante a deshumanizar. Ás veces semella esquecerse que todos os enfermos...

+

Publicidade

Revista en papel

Opinión

“Cuando el silencio se hace oración” – José Antonio Constenla

“Cuando el silencio se hace oración” – José Antonio Constenla

La primera visita del Papa a España, algo más que un viaje pastoral, ya forma parte de la historia. Nuestro país está viviendo unos días extraordinarios, cargados de emoción, simbolismo y esperanza, que permanecerán durante mucho tiempo en la memoria colectiva de...

“Nosotros no somos el Estado”. Manuel Dominguez III

“Nosotros no somos el Estado”. Manuel Dominguez III

"El estado soy yo" (L'État, c'est moi) es una célebre frase atribuida al rey Luis XIV de Francia (el "Rey Sol"). Él y otros como él si son estado, pero nosotros no somos estado. Nosotros somos los que alimentamos al estado, es decir el menú del estado Trabajamos seis...