Primero decirles que en estas fechas bien sea Navidad o fin de años, se paran las guerras, hay una pausa en la que unos dejan de matar y otros de morir.
Vas al aeropuerto es el ejemplo vivo que pongo yo y ves esas lagrimas amorosas, lagrimas incontenidas de ver como se reúnen las familias, a veces por vivir en distintas partes de España, otras consecuencias de la emigración, esos abuelos esperando con esa ilusión de reyes a sus hijos o sus nietos, eso es una muestra enorme de amor y felicidad que ocurre en estas fechas.
Ayer vi un señor mayor decir: tal vez esta sea las ultimas navidades con mis nietos.
¿A quién no se le rompe el corazón?
Luego unos en Papa Noel, otros el día de Reyes ver los niños con que ilusión abren los paquetes esperando ver sus sueños, sus ilusiones cumplidas, que felicidad, que alegría, eso no hay dinero que lo pague,
A veces es tan fácil, se necesita tan poco para hacer feliz un alma noble, “No hace falta me regales rosas, con flores del campo me conformo”.
Aprovechar las fechas para decir, este te quiero como nunca antes lo has dicho, ese beso a los 50 años con la ilusión de un joven Quijote, esa sorpresa, que no es la corbata esperada.
La ilusión, romper la rutina, ser sinceros, liberar el sentimiento del corazón, eso es la llama del amor, la mejor medicina para salvar el matrimonio
Ver las cabalgatas de reyes, la ilusión echa realidad, esos ojos infantiles abiertos como lunas, como lunas lorquianas, que belleza, que admiración.
Todos juntos a la mesa, nietos, madres, abuelos, siempre recordando, como no a los que no están con nosotros, esa silla vacía, pero no quiero hoy ser melancólico, no es el momento, no es el día.
Son tiempos de felicidad, aunque algunas palabras sean de cartón piedra.
Para los que no tienen familia u hogar también tengo palabras, pero sería larguísimo el tema, eso queda para otro día, que tengo mucho que decir y mostrar, hoy quiero solo hablar de la alegría, de la felicidad, que se genera en estas fechas.
Quien no tenga felicidad propia, si es buena persona, pues alegría por la felicidad ajena.
“Porque tu felicidad ayuda a ser parte de la mía”.
Mi árbol de la felicidad esta podado, muy podado, pero la parte viva goza de la felicidad que me regalan, y la generada, la nacida, aquí en nuestro hogar.
Que seáis felices.



