“La tragedia de Adamuz” – José Castro López

29 Xaneiro 2026

En las elecciones de 1982 el Partido Socialista se presentó a las elecciones con el eslogan “Por el cambio” y cuando preguntaron a Felipe González en qué consistía ese cambio, el entonces líder socialista lo resumió en cuatro palabras: “Que el país funcione”. Eso significa que todo el entramado del Estado -desde las instituciones del sector público, hasta las empresas privadas que prestan servicios esenciales- cumplan con la función de dar servicios adecuados al ciudadano para mejorar su calidad de vida. Es una de las razones que justifican un Estado democrático.

Pues hoy el país no funciona. El ciudadano percibe un deterioro generalizado de instituciones básicas del Estado, también de algunas empresas privadas, y tiene la sensación de un desorden que se ha ido acumulando en los últimos años. Por poner unos ejemplos, ahí están la deficiente gestión del Covid, el apagón eléctrico, la DANA de Valencia y ahora la catástrofe ferroviaria en Adamuz.

Líbreme Dios de politizar la desgracia, pero esta tragedia, con el balance de 45 víctimas mortales y numerosos heridos, no ha sido un castigo divino ni una plaga bíblica. Tiene responsables de una cadena de negligencias e inoperancias que, además, han dañado gravemente la buena imagen de la alta velocidad española y siembran inquietud y miedo entre los usuarios del ferrocarril. “La corrupción y la mala gestión corroyeron el acero”, dice el humorista satírico El Roto.

La catástrofe tuvo un componente de fatalidad por la coincidencia de dos trenes en el mismo punto. Pero también puso de manifiesto un fallo grave en el mantenimiento de la red ferroviaria por la Administración que no realizó las inversiones necesarias para garantizar la seguridad de las vías. Las deficiencias fueron denunciadas por maquinistas e interventores que llevaban tiempo alertando de los problemas sin obtener respuesta.

Esa negligencia inversora se produce cuando el Estado tiene la mayor recaudación de la historia y contó con los fondos Next Generation y, pese al volumen de ingresos, la deuda pública alcanza máximos históricos porque el gasto público crece también de forma desmesurada, no para invertir en mantenimiento de infraestructuras sino para comprar adhesiones -y votos- en colectivos concretos.

Es legítimo subvencionar a determinados colectivos ciudadanos, pero sería más sensato priorizar inversiones que benefician al conjunto de la sociedad. Por ejemplo, antes que dar bonos de transporte sería más razonable invertir esos recursos en el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias que beneficiarían a los jóvenes y a todos los ciudadanos.

Porque gobernar no consiste en repartir favores, ni en asegurar votos en próximas elecciones. Gobernar consiste, ante todo, en lograr que el país funcione. Y hoy, el país está manga por hombro en muchos aspectos. No solo la alta velocidad.

Outros artigos

“La tiranía de no intentarlo”. José Antonio Constenla

Tras el varapalo del último informe PISA, que sitúa a los alumnos españolespor debajo de la media de los países miembros de la OCDE en matemáticas,lectura y ciencias, lo que muestra un importante retroceso respecto a losniveles de hace una década, alguien debería...

+

“El Principio de Peter en Ceuta”. José Castro López

En 1969 Laurence J. Peter formuló el principio que lleva su nombre según el cual, enuna estructura jerárquica, los empleados llegan al nivel de incompetencia cuando sonascendidos a puestos para los que ya no están capacitados. El pedagogo canadienseformuló su teoría...

+

“Os dereitos de todos”. Luís Celeiro

Ela e o seu marido fóronse vivir a Ceuta hai uns cantos anos, recen casados e sen fillos. Nun daquelescuarteis estivera destinado Marcial, como soldado forzoso e antimilitarista confeso. Ao volver da“mili”, e despois de tempadas longas traballando no mar ou na...

+

Publicidade

Revista en papel

Opinión

“De la mentira al insulto”. Xosé Perozo

“De la mentira al insulto”. Xosé Perozo

Días atrás Donald Trump prometió premiar a todos los estadounidenses adultos con 5.000 dólares si su partido triunfa en las elecciones legislativas. Una compra de votos a todas luces imposible de cumplir legal, administrativa y económicamente. Un fraude contra la...

O Barbanza
Resumo de privacidade

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerche a mellor experiencia de usuario posible. A información das cookies almacénase no teu navegador e realiza funcións tales como recoñecerche cando volves á nosa web ou axudar ao noso equipo para comprender que seccións da web atopas máis interesantes e útiles.