
La irresponsabilidad, no se aplaude.
La historia de Xan y Pirican.
Ambos fueron a la escuela, ambos a la universidad.
Xan pronto se enamoró, y años siempre con su mismo amor, Pirican era un picaflor, presumía de ser como la historia del viejo marino, un amor en cada puerto.
Pasan los años Xan se casa, forma familia con su compañera de vida.
Viene los niños, y el vacacionar se reduce de forma drástica, Pirican presumía de esa libertad y hablaba de sus cruceros o viajes países exóticos.
El salario de Xan unido al de su esposa les permitiría, junto a la hipoteca, adquirir una casa. Pirican intenta la compra de un chalecito en la sierra, pero el abandono y la irresponsabilidad, incumple los pagos al banco con lo cual pierde el chalet.
Prican, por abandono y desinterés del casero vivía en la misma casa, una renta equivalente a la entrada de cine con bolsa de palomitas, en sesión semanal.
Xan vivía un poco alejado del centro, Piricna presumía de una renta irrisoria y vivir en el centro de la ciudad.
Los años pasan. Cierto día Xan ingresa en el hospital, su habitación es un tumulto, hijos y nietos le vistan, Pirican vive la soledad, a veces interrumpida por la enfermera.
Hoy la habitación vacía, es ocupada por un ciudadano, que también recibe visitas de la familia.
Hablan, Pirican le cuenta al vecino de cama, que no tiene familia es hijo único, así pues no tiene hermanos ni sobrinos, nadie le visita.
Pirican tiene fama en el barrio de ser un poquito raro, no cultivar amistades.
El dueño del piso necesita que Pirican abandone la vivienda, ya que lo necesita para su hija que acaba de casarse.
Pirican pregunta y ahora de jubilado, donde encontré vivienda por este módico irrisorio alquiler en el centro de la ciudad.
Xan le responde, son las consecuencias de tu irresponsabilidad, recuerdas cuando presumías de tu vida loca, ahora apechuga, con tu irresponsabilidad, trabajaste para ello.
No tienes familia, amigos, lugar donde pasar los últimos años de su vida.
Siempre habrá un irresponsable como él que le dé un aplauso, incluso habrá quien aplauda con las orejas.
Habrá algún periodista irresponsable, que vea un filón de noticia.
La Tragedia de una Irresponsabilidad.



