10 años o 14 las clases era mixtas chicos y chicas.
Maestros de la postguerra, lema, La letra con sangre entra., símbolo de un fracaso escolar, fracaso de la enseñanza, la incompetencia se oculta tras la violencia.
A veces no eran castigos físicos, tirón de orejas o palmadas, era el insulto, el robo de tu dignidad de persona, el maltrato de tu yo ante las chicas, la defraudación
Luego de esto con qué cara mirarías a las chicas.
Eran crueles sanguinarios.
Dicen que los niños que viven en ambiente violento se vuelven violentos, por la misma razón, quien es víctima, podría ser verdugo, o combatir todo aquello que era la causa de sus males.
No generaban interés por el estudio.
A día de hoy estarían en la cárcel y sin poder ejercer, por tamaña crueldad.
Pero los muertos que vos matáis gozan de buena salud.
Desde la atalaya en que me encuentro los miro de soslayo, con compasión, con caridad cristiana, sin venganza.
¿Sin venganza?
Bueno, la única venganza es que he superado con creces sus conocimientos en todas las materias.
Amo la cultura, la vivo, valoro el arte, la música, todas las artes, el conocimiento, soy compasivo ante la ignorancia.
Cada día quedo más sorprendido ante la vida, me encanta descubrir nuevos conocimientos.
Puedo decir alto y claro, “Los muertos que vos matáis, gozan de buena salud”.
Matando un Ángel.
10 años o 14 las clases era mixtas chicos y chicas.
Maestros de la postguerra, lema, La letra con sangre entra., símbolo de un fracaso escolar, fracaso de la enseñanza, la incompetencia se oculta tras la violencia.
A veces no eran castigos físicos, tirón de orejas o palmadas, era el insulto, el robo de tu dignidad de persona, el maltrato de tu yo ante las chicas, la defraudación
Luego de esto con qué cara mirarías a las chicas.
Eran crueles sanguinarios.
Dicen que los niños que viven en ambiente violento se vuelven violentos, por la misma razón, quien es víctima, podría ser verdugo, o combatir todo aquello que era la causa de sus males.
No generaban interés por el estudio.
A día de hoy estarían en la cárcel y sin poder ejercer, por tamaña crueldad.
Pero los muertos que vos matáis gozan de buena salud.
Desde la atalaya en que me encuentro los miro de soslayo, con compasión, con caridad cristiana, sin venganza.
¿Sin venganza?
Bueno, la única venganza es que he superado con creces sus conocimientos en todas las materias.
Amo la cultura, la vivo, valoro el arte, la música, todas las artes, el conocimiento, soy compasivo ante la ignorancia.
Cada día quedo más sorprendido ante la vida, me encanta descubrir nuevos conocimientos.
Puedo decir alto y claro, “Los muertos que vos matáis, gozan de buena salud”.



