
Viendo lo no viendo.
¿Qué quiero decir?, pues cuando hablamos en persona, ves mi rostro, escuchas la tonalidad de mis palabras.
Pero aquí en la pantalla del ordenador, como puedo expresar lo que siento, de manera que entiendas perfectamente lo que quiero decir y no otra cosa.
He observado, que un mismo texto, o simplemente una noticia televisiva, hay personas que entienden distintos mensajes, si eso pasa, viendo imagen, ¿Qué pasara cuando no las ves?
Ayer me decía un cotidiano ¿has observado que al hablar tocas? Y dice, como si reclamaras mi atención, ya te escucho.
No, no toco para reclamar, en diferentes ambientes, no toco, tal vez toque para transmitir intensidad, amistad, ya que en otros espacios, hablo sin tocar, es más, a veces transmito palabras, otras simplemente las dejo caer, que es muy diferente.
La sintaxis que aplico, es variable según el ambiente, a un niño no le hablas igual que a un adulto, el niño conoce digamos 100 palabras, el adulto mil, otros dos mil, otros cuatro mil.
Las palabras son autopistas de comunicación, y tienen sentimientos.
No es lo mismo leer poesía, que un texto filosófico.
Hay que ser muy cuidadoso en lo que queremos expresar.
A veces ocurre que lo que emitimos no es exactamente igual a lo que pensamos, lo que queremos trasmitir no es igual a lo que el otro entiende, y puede surgir conflicto.
La persona estaba un poco triste, salió de mi lado, y luego alguien me pregunto, ¿Qué le hiciste a fulanita? Le cambio el carácter.
Le hice un bello regalo de cero euros.
¡Uhm!
La escuche, le regale tiempo y un ramillete de sentidas bellas palabras, eso fue todo.
Es el poder del lenguaje, el poder de la palabra viva




