
Las flores son más inteligentes y valientes que tú.
No solo te lo demostraré, sino que te lo mostrare.
Es uno más de mis experimentos, para mostrar la realidad.
Esta maceta de flores, Lirios fueron puestos hacia la ventana, crecieron a la luz del sol.
Puede observarse, que pasado un tiempo gire la maceta hacia la parte opuesta, hacia el interior, perdiendo la luz y el calor del sol
¿Y que hace ella?
¿Se deja morir ante la impotencia, o combate el deseo de mi mano?
Podemos observar como el tallo gira, con sacrificio y fuerza, como se tuerce para seguir buscando la luz y el calor del sol, para seguir viviendo.
Podemos ver la curvatura de su tallo, como se opone a las sombras.
El Lirio de mi dormitorio lucha por sobrevivir, se sobrepone a las inclemencias, se afana, lucha contra mis deseos que no son tales, soy agradecido al aroma que me regala.
Quien no se enfrenta, a la opción, quien no acepta el desafío, quien no se enfrenta a la cruel realidad, quien es menos valiente que el Lirio, no merece la luz del sol.
Cuando giré la maceta, no era el único experimento con ellas, cuando lo hice, no me sentí cómodo, ella me regala el dulce aroma, y su belleza, y yo la fuerzo, pero valía la pena para que, quien corresponda, vea que si no se lucha, que para triunfar, sepamos que el dolor sufrido, el pago del éxito, el pago para la felicidad, la conquista de nuestros deseos, conlleva, trabajo, lucha y sacrificio, que en esta vida nada es gratis, hasta la ignorancia tiene un altísimo precio.





