El último articulo de Antón Luaces me retrotrae a épocas lejanas que habitan frescas en mi hipocampo.
Conocí a Luaces , aunque en la lejanía durante el mandato del presidente John Kennedy, aquella emisora parroquial, que toda Ribeira escuchaba con admiración y esmero, su casa y la mía a pocos cientos de metros.
Su articulo me hace recordar cuando la visita a Ribeira de Pedro Piqueras, conferencia hablando de los medios de comunicación.
Allí ante el auditorio tuve la oportunidad de recordad como en el año 1968 la radio del régimen dio la noticia, en aquellos años todas las emisoras del país conectaban con R N E, a las dos y media, tras los pitidos de rigor.
“A muerto León Felipe, poeta, pobre, viejo y feo”
Allí ante Piqueras, autoridades y público en general, expuse de que forma tan rastrera y miserable anunciar la muerte de un poeta, que un sistema político no podía destruir, porque las dictaduras podrán matar físicamente a una persona, pero no puede matar una idea, no puede matar la poesía, la poesía, la palabra sobrevive a las dictaduras.
Hay memorias que habitan en el viento y el viento no se puede matar.
“Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.”
León Felipe..
55 años de su marcha.



