“El artista Pedro Sánchez”. José Antonio Constenla

El presidente del Gobierno es un artista. Viaja a EE.UU., corazón de las tinieblas capitalistas, ejerciendo de viajante de comercio con su mejor sonrisa y porte de jefe de sección de grandes almacenes, para cortejar a los tiburones de Wall Street, a la par que aprueba con sus socios de Podemos una tasa contra “los ricos”, un verdadero ejercicio de filibusterismo político.
Mientras aquí alardea de quitarse la corbata por el cambio climático, en Nueva York se la pone para rendir pleitesía a Bill y Melinda Gates. Mientras en España ataca a Moreno Bonilla por retirar el impuesto de Patrimonio y recaudar 98 millones menos, lo que presuntamente supondrá que los andaluces pierdan prestaciones sociales, él graciosamente regala 130 millones a la Fundación Gates. Parece que los multimillonarios norteamericanos sí pueden recibir dinero de nuestros impuestos, pero los andaluces que generan riqueza en su tierra, no. Así de asimétrico es el socialismo español. Por cierto, no olviden que el dinero que Sánchez malgasta, como el narciso caprichoso que lleva dentro, es nuestro y viene de los impuestos.
El clímax de la gira por Manhattan llegó con la reunión con el banco JP Morgan y varios fondos de inversión, para animarlos a invertir en el país. Tomando por necios a lo más granado del capital global, Sánchez intentó venderles las bondades de la España progresista como paraíso para invertir. Lo que sucede es que si lo que buscas es que los amos del dinero mundial, inviertan aquí, en un país gobernado por socialistas desnortados y comunistas de libro, mala tarjeta de presentación es preconizar una fiscalidad abusiva, cambiar la reforma laboral, que la ley de vivienda permita que “okupen” sus inmuebles, que no se garantice la seguridad jurídica cambiando las reglas a mitad de juego, o que no se respete a la Justicia. En sentido contrario dudo que interese a Wall Street invertir en la España del bolivarismo Robin Hood.
Inasequible al desaliento, y fiel a su práctica preferida (mentir como respirar), tras la reunión explicó que les había hablado de las “buenas perspectivas económicas de nuestro país” (el único grande de la UE que no ha recuperado todavía el PIB precovid y el de mayor inflación). También que “somos el país más avanzado de Europa en la ejecución de los fondos europeos”, a pesar de que desde Bruselas nos reprochan el preocupante retraso en su distribución.
Quien debió realizar ese viaje era el Rey, que conserva la reputación y el prestigio necesarios para abrir puertas con la misma eficacia que lo hizo su padre durante 40 años. Pero como Sánchez no quiere que nadie le haga sombra y mantiene a Felipe VI en la soledad de los montes del Pardo.
Mientras tanto, los jerarcas de los fondos de inversión de Wall Street todavía siguen recuperándose del ataque de risa que les provocó Pedro I “el Grande”.