“Europa en crisis”. José Manuel Pena


“La causa de la crisis no es Europa, sino el comportamiento irresponsable de
determinados gobiernos y agentes que forman parte de los sectores
económicos y financieros”. Estas son palabras del presidente de la Comisión
Europea que además indica, en un seminario de alto nivel, que “solo será
posible superar la crisis a base de liderazgo y responsabilidad, no solo de las
instituciones de la U.E, sino también a nivel de los gobiernos nacionales, los
parlamentos, los interlocutores sociales, la sociedad civil, las empresas y las
universidades”.
El Defensor del Pueblo Europeo señaló, en ese mismo foro, que “los
ciudadanos de muchos Estados miembros no solo están perdiendo la
confianza en sus propios gobiernos nacionales, sino que también son cada vez
más escépticos respecto a la capacidad de la U.E para encontrar soluciones a
la peor crisis de su historia”. El Defensor del Pueblo Europeo citó cuatro
principios clave que considera esenciales para ganarse la confianza de los
ciudadanos en el marco de la crisis actual: “el diálogo, la participación
ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas”.
El Defensor Europeo reconoció que “sin un esfuerzo conjunto, por parte de
las instituciones de la U.E por un lado y de la sociedad civil por otro, no será
posible una mayor participación de los ciudadanos a la hora de encontrar
modos de atajar la crisis actual”. A pesar de todo quedan muchos problemas a
los que hacer frente en relación a fomentar, defender y respaldar los derechos
de los ciudadanos y los residentes en la U.E en su vida cotidiana, y así
reconoció que las quejas presentadas, ante los organismos nacionales van,
directa o indirectamente, relacionadas con asuntos económicos, empleo,
acceso a la vivienda, problemas con entidades bancarias, prestaciones
sociales, dilaciones de la Justicia y saturación de los órganos judiciales,
educación, inmigración, medio ambiente y empleo público. Con estas
expectativas está claro que cada vez es mayor la necesaria regulación de la
participación de los ciudadanos en los asuntos públicos.