“España, capital mundial del anuncio”. José Antonio Constenla

22 Xuño 2026


Siempre se ha dicho que España llegó tarde a la revolución industrial. Es
posible. Pero también es cierto que hemos sabido compensarlo
convirtiéndonos en una potencia mundial en otro sector mucho más moderno:
la fabricación de anuncios. No anuncios de detergentes o de coches. Anuncios
políticos.
Si un observador extranjero aterrizase hoy en nuestro país y se limitase a leer
titulares, concluiría que en nuestro país se están construyendo
simultáneamente cientos de miles de viviendas, digitalizando la economía,
transformando la industria, liderando la transición energética, modernizando la
defensa, regenerando la democracia y reinventando la administración pública.
Si ese mismo observador decidiese quedarse unos meses para comprobar el
avance de semejante prodigio, empezaría a sospechar que ha confundido un
país con una presentación de PowerPoint.
Quienes gobiernan España han descubierto una verdad revolucionaria:
anunciar produce casi los mismos titulares que ejecutar y exige muchos menos
esfuerzos. El anuncio es perfecto. Carece de averías, sobrecostes y
mantenimiento y además, nadie puede criticar una obra que todavía no existe.
Por eso, la primera piedra se ha convertido en el símbolo más sólido de nuestra
democracia. Hay infraestructuras que han conocido más actos de presentación
que metros construidos.
Hace apenas un año, el presidente del Gobierno anunció un PERTE para
industrializar la construcción de vivienda, dotado con 1.300 millones de euros
durante una década. La iniciativa fue presentada como un cambio de
paradigma destinado a construir más rápido, mejor y a precios más asequibles.
Se generó un entusiasmo sólo equivalente al reparto de las llaves de los pisos.
Pero de lo ofertado, nada de nada.
Parece que los anuncios que contienen cantidades con muchos ceros generan
una sensación inmediata de movimiento, incluso aunque el ciudadano no
perciba ningún cambio en su vida cotidiana. Quizá por eso proliferan tanto los
planes estratégicos, las hojas de ruta, los observatorios y los grupos de trabajo.
España no tiene problemas; tiene estrategias para abordar problemas. Y
cuando una estrategia no funciona, se presenta otra para evaluar las causas
que dificultaron la correcta implementación de la primera.
Además, los políticos contemporáneos han aprendido una lección que los
viejos gobiernos desconocían: los plazos largos son extraordinariamente
cómodos. Diez años constituyen una distancia maravillosa que permite
imaginar cualquier cosa porque casi nadie revisará las hemerotecas cuando
llegue el momento de comprobar los resultados.
Porque el anuncio, por definición, vive mejor en el futuro que en el presente,
sospecho que el verdadero ministerio estratégico para el actual Gobierno de

España todavía no aparece en ningún organigrama oficial. Sería el Ministerio
de las Expectativas cuya función será producir horizontes. No carreteras, ni
viviendas, ni trenes, ni reformas.
El problema aparece cuando el ciudadano, después de escuchar durante años
que se aproxima una transformación histórica, sigue esperando en la misma
cola, buscando la misma vivienda o circulando por la misma carretera. Porque
los anuncios son como los fuegos artificiales: iluminan mucho el cielo durante
unos segundos, pero nadie construyó nunca una casa con ellos.

Outros artigos

“Alugueres sociais” – José Manuel Pena

España conta cunhas 40.000 persoas sen fogar. Un millón e medio familias viven en infravivendas. Dentro da Unión Europea, só Bulgaria e Letonia presentan indicadores de desigualdade máis altos que España. Segundo datos estatísticos da AEAT e do INE, a metade da...

+

“Matemáticas y Filosofía” – José Castro López

Las universidades gallegas presentaron las ofertas docentes intentando responder a las demandas de los estudiantes y del mercado laboral en este tiempo en el que los perfiles profesionales son cada vez más transversales. En ese contexto llama especialmente la atención...

+

“Ídolos de barro”. Manuel Dominguez III

Simona de Beauvoir este abril 40 años de su muerte. La Beauvoir, símbolo de las feministas ortodoxas, de estas liberales de moqueta y salón, y su compañerío de vida, Jean Paul Sartre nunca estuvieron casados. Rechazaron activamente el matrimonio y la idea de formar...

+

Publicidade

Revista en papel

Opinión

“A porta que dá ao tempo”. Xosé A. López Silva

“A porta que dá ao tempo”. Xosé A. López Silva

O 31 de decembro deste ano, un martelo de prata ha petar tres veces contra un muro. O tabique caerá, varrerase o cascallo cun ramo de oliveira, e o que onte era parede volverá ser lugar de paso bendecido polo Arcebispo de Santiago. A Porta Santa da catedral de...