
La subida de VOX, no es un éxito de Vox, no es que Vox simpatice con los ciudadanos, es un castigo a todo el arco político, un castigo a socialistas y al PP, es un castigo a la política en general, no es que los ciudadanos estén de acuerdo con lo que sigue, no en absoluto.
Abascal, que está eliminando cualquier disidencia interna.
Veamos. Vox reivindica el franquismo; es aliado de Trump, enemigo declarado de la UE y, por tanto, de España; es populista, racista y aporofóbico, criminaliza a los inmigrantes, solo reniega de los pobres y considera a menores como enemigos; negacionista de la violencia machista y del cambio climático; y antifeminista. Además, ha propuesto la abolición de las autonomías o, como mínimo, vaciarlas de sus competencias; la prohibición de partidos políticos; el cierre de televisiones; veta a medios y a periodistas; practica la censura de obras artísticas; fomenta el discurso del odio y ataca derechos sociales.
Es decir la sociedad están tan cansada de la actual política, que prefiere el infierno antes que el cielo dorado que ofrecen los socialistas o el PP, basado en la experiencia vivida, o la poca credibilidad que ofrecen estos iletrados.
Pero Vox caerá como la manzana madura como cayeron todos sus antecesores.
Vox tiene más casos que el mismo periódico, o semanario El Caso.
Todos aceran como fruta madura



