Para entendernos en román paladino, Marruecos.
Este año se cumple 50 años de la marcha verde, se cumplen cincuenta años, de cuando el Sahara, que iba a tener unas elecciones, para decidir si seguían siendo una provincia de España o quería su independencia.
Recordemos tenían sus diputados en Madrid, y todos tenían su DNI como muestra la foto.

Los saharauis aspiraban a formar un Estado independiente. El plan marroquí consistió en transportar a 350.000 civiles con unidades militares armadas camufladas entre ellos. Fue diseñado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y contó con su apoyo logístico y el de la CIA. El motivo del apoyo estadounidense y francés a Marruecos fue que preferían un Sáhara marroquí a un Sahara títere o satélite de Argelia, rival regional de Marruecos y que además estaba en el bloque comunista.
Franco agonizaba, en el hospital La Paz,
Juan Carlos hace un acto simbólico de presentarse, en el Sahara, pero realmente todo era un símbolo.
El 26 de febrero de 1976, cuando España finalmente abandonó a los saharauis, que empezarían a pasar de la ocupación española al dominio militar marroquí.
Mohamed VI indulta a cerca de 20.000 condenados en su 26º aniversario en el trono.
Yo me pregunto gran parte de ellos donde estarán hoy.
En la imagen que aporto, estoy con el embajador marroquí en España, Omar Azziman para tratar de un asunto que favorecería a los ciudadanos marroquís, la creación de un consulado en Santiago de Compostela, en aquel momento me acompañan tres buenos amigos, por ellos comencé esas negociaciones, circunstancias de la vida nos alejan y el asunto queda en el limbo.
Hay que diferenciar a la persona, de la política de los gobiernos.
Hay que recordar que el Sahara y las ciudades de Ceuta y Melilla existen desde antes de la creación del reino de marruecos.

El 2 de marzo de 1956, Mohammed V consiguió el reconocimiento de la independencia de su país por parte de Francia y el 7 de abril de 1956 por parte de España. Finalizaban de esta forma los protectorados ejercidos por Francia y España, respectivamente. Marruecos pasa así de ser un sultanato a convertirse en un reino. Y su rey que vive la mitad del año en Francia, es uno de los más ricos del mundo.
El gran Leviatán, hambriento, insaciable, mira tanto al norte, como al oeste, hambre descaradamente desmedida, con la complicidad de los felones españoles.
La gran marcha no ha terminado, solo una pausa silenciosa, actuando como la tortuga, o como los xilófagos.
Pero actuando.
Foto, varias veces la bandera de España invertida



