Este 22 de noviembre de 2024 hizo 61 años del magnicidio de John Kennedy, era en España las 7,30 de la tarde, yo me enteraba por la radio, radio de pilas, que tenia en mi dormitorio, era muy aficionado a la radio.
En aquella época de la llamada democracia orgánica, donde manda quien manda, antes de la proyección de la película, emitían el NO-DO, noticiario informativo, allí podía ver al presidente de Francia, General de Gaulle, o Franco en España, o en Alemania Konrad Adenauer, todos eran señores mayores, máxime para un joven incipiente, a diferencia de ellos, en EE UU esta el joven y atractivo presidente.

Había renacido el espíritu Camelot, la Nueva Frontera.
A la Casa Blanca había llegado otro modelo de política, el arte, la cultura habían encontrado su lugar de la mano de Jake Kennedy, 1961 la actuación del español Pau Casal.
La fotografía que se muestra, a Rosa Kennedy en el piano, con las fotos de su esposo, su hijo mayor, Josep fallecido durante la II guerra mundial en el canal de la Mancha, John y Robert Kennedy, esa misma foto ha tenido la gentileza de enviármela.
Mas tarde varias veces he tenido la oportunidad de compartir mesa y mantel con su nieto Robert Kennedy Jr.
La foto que abre el texto es una de las veces que visite el cementerio nacional de Arlington.
Tal día como hoy no solo recordamos a John, sino a su hermano el admirado Bobby, asesinado en Los Ángeles California Hotel embajador el día 5 de junio 1968.
América ya no es lo que pudiera ser.
Su busto desde la librería me observa, y mantiene viva la memoria.
Por difícil que vengan los tiempos siembre hay un lugar para la primavera.



