Por si me olvido, gracias al personal de laboratorio, que son como Reyes Magos.
Estoy pensando en las personas que lo necesitaron y tristemente algunas no lo lograron, se de su dolor, pues aunque es tangencialmente, lo viví, viví sus sueños, sus ilusiones y su dolor ante la imposibilidad de éxito, no diré fracaso.

Allí van todos a la carrera, algunos son lentos, cansados, otros veloces como si corriesen por una autopista, luego un túnel, pero sin luces, en busca del objetivo desconocido.
Hoy he visto documental, como el analista puede seleccionar el espermatozoide deseado, parecen renacuajos, pero son portadores de felicidad.
Se retira el ovulo y se une al espermatozoide deseado, evitando portadores de ciertas fallas, o malas noticias.
No tengo palabras para narrar el parto, eso es un sentimiento, estar en el parto cuando eres padre, es una de las riquezas que no puedes pagar, una belleza tan dolorida, ese rostro angelical como se convierte en muecas de dolor, ese fruncir de ceño, ese dolor, ese grito silencioso, ese respirar y exhalar, y entre uno y otro un segundo de pausa, y otra vez.
¡Empuja, empuja!
Concretamente en este caso la enfermera le dice, ¡expúlsalo!, como si lo odiaras.(textualmente)
Nunca más regreso a ese hospital, el siguiente, ni era mejor ni igual, solo una doctora, y el agraciado ayudando, cuando en el otro médico y dos o tres enfermeras y el afortunado con cámara en mano grabando, para la eternidad.
Como regresar a un lugar donde se me dice que odie, a lo mejor de mi vida, a lo más bello y hermoso del mundo, lo más deseado.
Hay cosas que el dinero no puede comprar, tu gratitud, una puesta de sol, la verdadera salud, la felicidad, (ayuda) el que te quieran de verdad.
A pesar de las guerras, el hambre, de las miserias, la mujer y el hombre fue un gran invento, ciertamente me decía el otro día una buena amiga, cuando comienzan la epopeya, todo marcha bien, pero con el tiempo algo cambia y no cambian al unísono, he ahí el problema, que no cambian en paralelo como las vías del tren, y ahí, viene el desencuentro.
En fin, quisiera y no sé porque hoy, felicitar a las madres, hayan parido o no parido, permitidme, ser agradecido con las mamas, y un beso en la distancia.



