La formación, respuesta a la IA”. José Castro López

07 Setembro 2026

La Inteligencia Artificial (IA) ya ha empezado a destruir empleo en empresas
tecnológicas y de otros sectores, una tendencia global que también comienza a sentirse
en España. La Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS) presentó hace unos meses
un estudio sobre el impacto de la IA en el mercado laboral español y advierte que,
incluso en un escenario optimista, en los próximos años desaparecerán más puestos de
trabajo de los que se crearán. En Galicia, hay expertos que estiman que la IA amenaza a
266.000 trabajadores.
Lo cierto es que cada día se conocen reestructuraciones empresariales ligadas al avance
de la IA y la automatización ya no afecta solo a tareas físicas o repetitivas, sino también
a empleos de “cuello blanco”: diseño gráfico, programación, asesoría fiscal, análisis
financiero, elaboración de informes o tratamiento de datos. Estas amenazas laborales
hacen reaparecer los temores sobre “el fin del trabajo” que pronosticó Jeremy Rifkin en
los años noventa.
Sin embargo, no parece que estemos ante el final del trabajo, sino ante su
transformación. La historia demuestra que cada revolución tecnológica destruye
empleos, pero también crea otros nuevos o modifica los existentes. Ocurrió con la
revolución industrial y con la revolución digital, y ocurre ahora con la irrupción de la
IA.
Muchas tareas desaparecerán, pero surgirán nuevas ocupaciones ligadas a capacidades
que las máquinas no pueden realizar, como creatividad, pensamiento crítico, empatía,
comunicación, permeabilidad al cambio… El problema no será la falta de trabajo, sino
la falta de preparación para desempeñar los nuevos empleos que demande el mercado
laboral.
Por eso, la respuesta no puede ser el pesimismo o la resignación, sino la formación
permanente. Lo resumía hace años un viejo profesor que decía a sus alumnos: “cuando
uno acaba la carrera está capacitado para empezar a estudiar”. La titulación inicial
necesita del aprendizaje continuo, imprescindible para renovar conocimientos y adquirir
nuevas destrezas para sobrevivir en un mercado laboral cada vez más cambiante y
competitivo.
En este proceso formativo es fundamental el papel de las empresas impulsando
programas de actualización profesional para formar a sus trabajadores. Pero también el
papel de la educación pública, desde la escuela hasta la universidad, que debe adaptarse
incorporando la enseñanza de las nuevas competencias que exige el mercado. Si no se
hace así, estaremos formando jóvenes para empleos que ya no existen.
Cada revolución tecnológica genera incertidumbre, pero también oportunidades. La
pregunta no es si habrá trabajo, sino qué trabajos habrá y con qué exigencias. En estar
preparados para desempeñarlos se juega el futuro de los jóvenes. Por eso, apostar por la
formación permanente no es solo una opción, es una exigencia para que nadie se quede
atrás.

Outros artigos

Sábado 12, tempo seco e solleiro cunha suba xeral das temperaturas

O tempo anticiclónico continuará a marcar o panorama meteorolóxico en Galicia durante a xornada deste sábado 12, Santa Uxía, festivo local en Ribeira. A comunidade permanecerá baixo a influencia directa das altas presións, ás que se sumará a entrada progresiva dunha...

+

Publicidade

PEL

Revista en papel

Opinión

O Barbanza
Resumo de privacidade

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerche a mellor experiencia de usuario posible. A información das cookies almacénase no teu navegador e realiza funcións tales como recoñecerche cando volves á nosa web ou axudar ao noso equipo para comprender que seccións da web atopas máis interesantes e útiles.