El rey ausente.
Los muertos son números que forman parte de una estadística.
¿Números? Si.
Si muere en el exterior, es el número del pasaporte, si muere en el hospital en número de la seguridad social, si muere en casa el número del DNI.
Los 100 muertos en el mar, algunos jóvenes en busca de una esperanza, otros obedientes al sistema.
Hay que recordar que el gobierno no solo dispone de la DGED para el exterior, sino de la DGST, para el control del interior.
El viento no mueve una paja sin el permiso de Abdellatif Hammouchi. Jefe del DGST
Los más de 100 ahogados, han dejado hijos huérfanos, viudas al abandono, y tal vez alguno era el soporte de unos padres ancianos.
100 esperanzas ahogadas, ilusiones frustradas, y una vez más la mentira mata, como mata la obediencia ciega.
La vida en el castillo de Betz, a unos 70 km de París, o a 700 metros de la torre Eiffel, una mansión de estilo de la Belle Époque, la vida continua ya que los muertos forman parte de una estadística.
Aquí foto de su palacete de Paris donde vive medio año, en la portada de Facebook su castillo de Betz, mientras el pueblo se muere de hambre y miseria.
Por eso le conocen como el rey ausente




