Profesión. Escuchador
Un gravísimo problema tienen quienes habitan este país.
Mi amigo aficionado a la sociología dice:
De las 8 chicas que frecuentan la terraza donde realizo mi consumición tanto matutina como vespertina, las 8 damas están separadas, es decir están en su segunda relación.
Yo le argumento que las estadísticas dicen que la rotura matrimonial es del 50%, en fin vaya casualidad.
Siempre según escucha, la culpa es del varón.
Por otra parte lo alarmante es que no existe el dialogo, todo es un monologo, nadie escucha, precisamente ayer dos personas hablaban de sus vidas, sus vivencias, comentaban sus consultas psiquiátricas, en ningún momento alguien pregunto algo al otro, en absoluto, uno comentaba y el otro u otra continuaba, completaba.
Ambos compartían que hoy no tienen a quien contarle sus penurias.
Antiguamente alguna gente usaba el anonimato del confesionario, para consular con el sacerdote, pero hoy se ha reducido la clientela.
Cuatro veces la misma frase para introducir el tema intentado que el otro respirase para poder usar su turno, nada, es igual, cada loco con su tema o loca, en el sentido amistoso del verbo.
Nadie escucha a nadie en ese ambiente, mi amigo frecuenta otro ambiente, educadamente culto, refinado en las formas.
Donde las personas escuchan y preguntan, el lenguaje es amplio, y no barriobajero, como el terrazero.
La forma más explícita de mostrar interés es preguntar, si no hay preguntas no hay interés en la conversa.
Un dato curi0so que me comenta, en las conversaciones telefónicas, se pregunta cuando hablara el que está al otro lado de la línea, si este no respira en su monologo.
Hay una necesidad imperiosa de ser ecuchado.
En Nueva York hace años a la salida del metro, de la Grand Central, había miembros de una organización que te acompañaban al trabajo y su misión era escuchar tus frustraciones, tus deseos más íntimos, tus necesidades, un ser anónimo donde liberar tus cargas.
Tal vez sería buena idea, por la salud publica, crear la profesión de escuchador.
Se evitarían ciertas tragedias y la productividad y la felicidad seria mayor.
Disculpe, ¿su profesión? Escuchador.
Mi amigo dice que le pasara al gobierno esta opinión.
Ya me contara la respuesta, y tal vez tenga razón, razón por la salud publica



