Para los que compartimos la década de los años
cuarenta, y presumimos de orensanía, Alfredo
Conde Cid siempre ha sido un referente, el hombre
de las múltiples caras en planos muy distintos:
escritor, dibujante, publicista, deportista, letrista de
canciones comprometidas, político, docente y
contador de dineros y cheques en un banco…Y
todas ellas envueltas de forma muy especial por la
experiencia adquirida como marino mercante
formado en las tierras coruñesas de la docencia
náutica y surcador de numerosos mares que siempre
le aportaron experiencias enriquecedoras a la hora
de pergeñar los libros con los que nos ha
enganchado y deleitado desde hace cerca de cinco
décadas.
Comenzó a escribir en prosa de manera continuada
cuando cumplió los 25 años. Diez años antes se
inclinó más por la poesía que llegó a publicar en
varios volúmenes.
De muchas de estas cosas hablamos los compañeros
de profesión -Alfredo ha sido toda su vida un gran
columnista periodístico- que nos reunimos en Brión,
su actual sancta sanctorum para vivir y refugiarse y
crear las nuevas historias, las nuevas publicaciones.
Y lo hicimos durante la entrega del premio José
Luís Alvite con el que la Asociación de Periodistas
de Galicia (APG) premia a los columnistas y que
,en esta ocasión, significaba la décimo primera
edición que por unanimidad del jurado se le
concedió a Alfredo Conde.
Profundizando en su vida, integrada por esas
numerosas caras poliédricas, me gusta destacar que
Conde, que en su juventud militó en un partido de
izquierdas, ejerció su vocación política en el
Legislativo como parlamentario gallego de forma
independiente, adscrito el grupo socialista al que
también perteneció ejerciendo en el Ejecutivo como
conselleiro de Cultura. Gran defensor de nuestra
lengua y creador de entidades que la defienden como
la Asociación de Escritores en Língua Galega
(AELG) o el Pen Club de Galicia. Su libros están
traducidos al inglés, italiano, chino, portugués,
francés y ruso .Y qué decir de los premios recibidos.
La lista es interminable, pero yo destacaría cinco por
su importancia: Premio Nacional de Literatura (1986)
con una obra escrita en gallego; Premio Grinzane Cavour
Prize (1990); Premio Nadal (1991); Premio Nacional de
Periodismo Fernández Latorre(1985), y el V Premio
Nacional de Periodismo Julio Camba(1983)
Participó en la elaboración de leyes de gran importancia
para Galicia como fueron las de creación de la RTVG,
del Consello da Cultura Galega y de Normalización
Lingüística de Galicia. Ejerció como miembro del
consejo de administración de la CRTVG.Y es el
articulista que tiene en su haber el mayor número de
trabajos – pasan de los 20.000-, publicados en
medios impresos de Galicia.
Destacaría de él, finalmente, que es un gran
conversador, defensor de todo lo que signifique
Galicia y, por encima de todo, es una persona que
sabe cómo juntar palabras para dar forma relatada a
sus trabajos de creación. Algo que aplica a su doble
faceta de escritor y periodista de los hechos
informativos de la actualidad. También destacaría de
él que siempre nos sorprende más por lo que calla
que por lo que cuenta. Gran defensor del trabajo de
comunicador como ese gran bastión de la libertad
de prensa y de opinar.
Alfredo Conde Cid es merecedor del premio al
columnismo de opinión que lleva el nombre de José
Luís Alvite, ese gran profesional de la metáfora y
del texto breve, que supo pasearse por aquel antro
de grandes veleidades como fue el Savoy. El
escritor alaricano mostró por él su gran admiración
y dijo de él que había sido uno de los mejores
columnistas de nuestro país.
Alfredo Conde ha estado siempre en la avanzadilla
para defender nuestras letras y nuestro idioma,
aunque desde algunas instituciones, sobre todo la
que debe tener el máximo rigor a nivel de
comunidad no se lo quieran reconocer. En el seno
de esta institución nadie se llega a acercar a su
bagaje tanto en libros como en artículos. Y creo que
se merece el reconocimiento que hasta ahora no se le
ha dado.
Javier García Sánchez





