“Héroe de caspa y carajillo” – José Antonio Constenla

16 Marzo 2026

Con la nueva entrega de la saga Torrente, uno se da cuenta que hay personajes que envejecen mal y luego está este, que en realidad ya nació viejo. Viejo en el peor sentido. Con olor a naftalina ideológica, a bar de persiana medio bajada y coñac barato, a España de chiste verde con codazo incluido. Torrente es un fósil cultural que, misteriosamente, sigue respirando.

Sociológicamente es una criatura fascinante. No tanto por lo que es sino por lo que representa. Es el cuñado elevado a categoría antropológica. El personaje funciona porque no es un extraterrestre. Es una exageración grotesca de tipos humanos perfectamente reconocibles. El vecino que cree que todo tiempo pasado fue mejor (aunque no recuerda exactamente para quién), el parroquiano que piensa que el país se arreglaría “con mano dura” mientras pide otra ronda de torreznos, el nostálgico de una España que en realidad solo existió en su memoria selectiva.

Pero la verdadera genialidad, o perversidad, del fenómeno está en el público. La saga ha sido durante años una de las más taquilleras del cine español. Lo que plantea una duda inquietante: ¿nos reímos de Torrente o con Torrente?

Cuando uno se ríe de él, entiende la sátira, ve a un personaje patético que encarna lo peor de ciertos reflejos culturales. Cuando uno se ríe con él, en cambio, la cosa cambia, el racismo deja de ser grotesco y pasa a ser “gracioso”, el machismo se convierte en chascarrillo y la corrupción en picaresca simpática.

España siempre ha tenido una relación compleja con sus caricaturas. Nos gusta ridiculizar nuestros defectos, pero también tenemos una curiosa tendencia a adoptarlos como rasgo identitario. En ese sentido, Torrente pertenece a la gran tradición del esperpento español. Si Valle-Inclán levantara la cabeza, probablemente lo colocaría sin problemas en el Callejón del Gato junto a ministros, tertulianos y algún que otro influencer patriótico. Sería ese personaje que se mira en el espejo deformante… y cree que el deformado es el espejo.

Aun así, hay algo casi entrañable en su persistencia. Es el último superviviente de una fauna social que parecía destinada a extinguirse con los ceniceros en los bares y los calendarios de taller mecánico. Pero como toda especie resistente, ha sabido adaptarse: ahora el cuñado no solo pontifica en la barra, también lo hace en redes sociales, en grupos de WhatsApp y en tertulias donde la indignación se sirve en vaso corto.

El torrenterismo, más que una persona, es una actitud. Es la convicción de que el mundo está mal organizado porque nadie ha preguntado su opinión en el bar. Es la nostalgia por una autoridad que siempre recae en otros, nunca en uno mismo. Y es también esa mezcla tan española de cinismo y orgullo: sabemos que el sistema está lleno de trampas, pero admiramos al que sabe utilizarlas con descaro.

Quizá por eso el personaje sigue teniendo eco. No porque España sea Torrente, sino porque Torrente es uno de los muchos reflejos posibles de España. Un reflejo exagerado, ridículo, grosero… pero lo bastante reconocible como para provocar esa risa incómoda que aparece cuando uno sospecha que la caricatura se parece demasiado al original.

Y lo verdaderamente inquietante no es que exista Torrente. Lo inquietante es que, cuando aparece en pantalla, siempre hay alguien en la sala que dice: “Pues algo de razón tiene”.

Outros artigos

“Que parte del no, no entiende Trump” – Manuel Domínguez

Que parte del no, no entiende Donal Trump. La ONU es una organización para la defensa en caso que un país  miembro sea atacado, todos saldrán en defensa a de él, es una defensa mutua. Y EE UU no fue atacado por nadie, Trump hizo un ataque personal, sin permiso...

+

Publicidade

PEL

Revista en papel

Opinión

“Ser de alguén” – Xulio Xiz

“Ser de alguén” – Xulio Xiz

A pregunta “de quen ves sendo?” é habitual no noso rural e aínda nos pobos, por estimar que nos axudará a identificar ao interlocutor. Que non é privativo desta fin do mundo, pois a pregunta formulárona musicalmente alto e claro – “Y tú, de quién eres? – os andaluces...

O Barbanza
Resumo de privacidade

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerche a mellor experiencia de usuario posible. A información das cookies almacénase no teu navegador e realiza funcións tales como recoñecerche cando volves á nosa web ou axudar ao noso equipo para comprender que seccións da web atopas máis interesantes e útiles.