
Especiales gracias.
Especiales gracias sin olvidarme de todo el personal hospitalario.
Pero en estas fechas quiero hacer mención especial, al personal, que trata la higiene, de aquellos enfermos que no se pueden levantar, de la cama.
A las nueve de la mañana llegan con un cubito de agua templada, unas toallitas, una esponja que recorrerá tu cuerpo, dejando un aroma a limón.
Ellas te limpiarán los sobacos, todas tus partes el culete, miles habrán visto, desde altos y expresivos hasta bajos y decadentes.
Su misión es limpiar dejarte aromático como una flor.
Es su trabajo, su profesión, pero las sonrisas, la delicadeza de moverte, cuando ya la memoria flaquea, esa palabra de consuelo, no hay salario que lo cubra.
Cuando somos impotentes, como se agradece esa mano amiga, mis retoños aprendieron la lección, y siguen la senda, una cajita de bombones no está demás.
En estas fechas como en otras quiero decir con nombre y apellidos, gracias, gracias anticipadas, tal vez algún día yo esté en la lista.
Mi familia os agradece vuestra meritoria labor.



