Desde el poder nos roban el futuro.

Una de las causas de la depresión es no ver el mañana, y peor aun cuando esa depresión es colectiva.
Acabo de ver en tv, que dicen que en el futuro uno de cada tres vivirá solo.
Se habla de enfocar las nuevas construcciones a un solo dormitorio, que nada alego a que no exista, si me opongo a que ese sea el interés básico, la construcción mayoritaria, en base a la tragedia que hoy vivimos que la extienden al futuro, como si ya no hubiera o hubiese un mañana. Como si la crisis fuera eterna, cierto que hoy los hijos viven peor que los abuelos, y los nietos peor que los padres, pero esto tendrá un punto final.
Hoy no es ayer y mañana no es hoy.
Se está trasmitiendo que el futuro que se acerca será trágico, que todo puede ir a peor. Cuando la solución es que el piso de dos habitaciones puede ayudar al triste solitario a tener compañía alquilando la otra habitación, no solo presta compañía sino unos ingresos extras.
Es que aparte de ser trágicos carecen de imaginación.
De seguir la actual situación llegara un punto de no retorno, y las revueltas sociales serán tan grandes, que no habrá otra solución que regresa al pasado, de antaño, donde el padre mantenía él solo a toda la familia.
Y perderán en este conflicto los que más tienen, el que nada tiene nada pierde.
Desde las instituciones se está sembrado el fracaso, no individual, colectivo.
Los lobos nunca eligen como líder de la manada, al lobo más débil, al enfermizo, al inútil, sino al macho alfa. Tendremos que aprender de los lobos.



