“Momentos Altos” – Mario Clavell

17 Novembro 2025

Camino dos minutos pisando hojas caídas de los olmos de Santa Clara. A través de los auriculares oigo el andante del concierto 2 para piano de Rachmaninov, plas, plas, plas… Saludo al vecino José Antonio en la parada del bus número 6, y veo nubes blancas entre cielo azul. El piano gotea unas notas alternadas con la flauta, interpretadas para mí por Lang Lang…, el mundo está bien hecho en noviembre.

Esa mañana de martes sacudo las sábanas para algo parecido a hacer la cama. Oigo RNE y a la pareja de locutores que emiten Sinfonía De La Mañana desde hace una hora. Hacen bueno el comienzo del día con su buen humor y su música.

Me voy mentalmente a Auckland, Nueva Zelanda. Allí son las cuatro de la madrugada, doce horas más adelante en el reloj, las antípodas: los más duermen, hacen pan, languidecen en la cama de un hospital, velan, limpian calles, o están de parto.

El “simultaneísmo” me permite estar ahora en todas partes. Y me voy a Lima, donde mi primo Albert, con seis horas de retraso respecto de Europa: ahí son las diez de la mañana y dan clase, caminan, reciben clase, conducen bus, dan pienso a las gallinas.

Ejercito el ‘simultaneísmo’ e intento evocar a todo el mundo, solidarizarme con los ocho mil millones de habitantes de la Tierra, los pobrecillos.

Momentos altos. Doloridos o mollares. Cada momento es potencialmente alto. ‘Todos los momentos son santos y buenos para los hijos de Dios’, decía mossèn Pere Ribot, en los veraneos de mi infancia.

Outros artigos

“Chorar como un tolo”. Luís Celeiro

Choraba como un tolo e nunca pasaba nada. Outros rían como tolos e moitos esperaban, aga ocasión para chorar desesperadamente, como se cada un deles fose unha alma en pena saltandopolas alturas, polos cumes de Pena Trevinca, Punta Negra ou Pena Surbia. Naquelas...

+

“Mirar un niño dormido”. Mario Clavell

Me quedé pasmado y tranquilo. Aquella niña de un día de vida respiraba en el regazo de su madre que la miraba; aquella con ojillos cerrados; esta la miraba como a cosa propia. Ver a un hombre rezar y ver a un niño dormido da paz. Experimenté hace tres días esa muestra...

+

Publicidade

PEL

Revista en papel

Opinión

“¿Se puede caer más bajo?” – Manuel Domínguez

“¿Se puede caer más bajo?” – Manuel Domínguez

María Corina Machado, altera la presea de oro enmarcada, y pone el nombre de D Trump. Que él lo acepte, no me extraña, pero que ella se baje a hacer tal desfachatez, ¿piensa ella que con eso gozara de los favores de la Casa Blanca? Error, craso error. Trump desprecia...

O Barbanza
Resumo de privacidade

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerche a mellor experiencia de usuario posible. A información das cookies almacénase no teu navegador e realiza funcións tales como recoñecerche cando volves á nosa web ou axudar ao noso equipo para comprender que seccións da web atopas máis interesantes e útiles.