Mataron a dos poetas, como si la muerte de ambos fuese la muerte de la poesía, no quieren matar a la persona sino lo que ella representa.
Temen la cultura, teman la literatura, la poesía, el teatro, la música, queman libros, como si así quemasen el mañana.
A uno lo mata una bala asesina, al otro la miseria y el hambre.
Hoy están más vivos que nuca, viven en la escuela, las universidades, en la casa de cada quien, en las conversaciones, en homenajes, en el recuerdo, en la memoria.
Dentro de las maldades de todas las guerras, la guerra civil, es la peor, es hermano contra hermano.
Buenas gentes intentaron salvar la vida de estos, pero la malicia corres más, es más veloz, la justica con lo ojos cerrados, no ve, no corre, así triunfa la maldad. Dos poetas, siempre en el recuerdo, este mes hace115 años del nacimiento de Miguel Hernández.





