Hoy le toco a mi pueblo.
Cada día les toca a diez pueblos de España
La campana del pueblo toca a dobles.
Sufre de pluviofobia, no recuerda que hay paraguas, o simplemente esperar a mañana. Por malo que sean los tiempos, mañana saldrá el sol para todos.
Perdida de trabajo, como si fuese el fin del mundo, suele ocurrir, que el tercer trabajo puede ser superior al anterior, y no en la dolorosa espera tienes que marchar.
La vida es un valle de lágrimas, esto es un infierno, pero nadie le escucha, ese es el problema.
Con total serenidad, nadie quiere dejar sola a la amada, o a la niña, maldita palabra, huérfana.
Angustia, pena, tristeza, amargura, soledad social, esto último es terrible, en mi opinión causa última del problema.
Echas agua al baso y rebosa, mojas el mantel, hay solución, pero a veces el vaso no aguanta el peso, la presión y rompe el vaso en mil pedazos.
Hay soledad, y puede haber gran soledad en un campo de futbol.
Una de las cosas que menos abundan, es una buena amistad, dicen que antaño era mejor.
¿Por qué es caro el oro y el diamante?, pues porque no abundan.
Es por ello que pienso que una amistad es un bien muy valioso, y hay que cuidarla.
Una buena amistad puede hacer que las campanas no toquen a dobles.
En España se celebra el día de la amistad el 20 de julio.
Yo lo celebro 365 veces al año, pienso que ellas y ellos lo saben, levantarse a las 04 am, solo para regalarle las palabras adecuadas lo muestran, cada palabra justamente buscada, es un regalo.
Siento que es reciproco, un placer mejor que un buen vino.
A veces es tan fácil querer.
Ojala, las campanas de mi pueblo dejen de tocar a dobles.
Que los vientos del olimpo os sean propicios.


