
Os informaré brevemente de los crímenes que cometen los gobiernos contra su pueblo, es increíble, pero cierto. Nos gobiernan los más inútiles y sanguinarios, lean con atención.
Primer caso EE UU el segundo en Rusia, increíble salvajada.
1945 proyecto Manhattan, en Oak Ridge Tennessee.
Ebb Cade, sufre accidente de coche, rompe brazo y piernas, y los doctores en lugar de cúrale le inyectan plutonio, sin su consentimiento, para observar el efecto de la radicación en el ser humano.
Durante los próximos cinco días luego de la inyección, los doctores recogían cualquier excreción de Ebb Cade para ver cuánto plutonio se había movido al tejido óseo. Quince de sus dientes habían sido extraídos y se tomaron muestras de plutonio también. El señor Cade nunca fue informado acerca de las razones de todo esto, pero pudo tener una idea de lo que le estaba pasando. Según un relato, una mañana, una enfermera abrió la puerta para encontrar que había huido durante la noche. Cade murió en 1953, de insuficiencia cardíaca. Él fue la primera persona en ser inyectada con plutonio en EE. UU., pero no la última.
Los próximos tres inyectados eran pacientes que sufrían de cáncer que habían ido para un tratamiento al Hospital Billings en Chicago. Unas 20 personas fueron intoxicadas con plutonio, sin su consentimiento, para observar el efecto radioactivo.
En 1924, el biólogo ruso Ilya Ivanov, especialista en inseminación artificial y hibridación de animales, estaba planeando un polémico experimento para intentar crear híbridos entre humanos y simios Ivanov afirmó que algún día podría ser posible crear híbridos entre humanos y sus parientes más cercanos. Durante su estancia en África, el científico soviético experimentó con tres hembras de chimpancé a las cuales inseminó con esperma humano de donantes humanos no identificados, pero, como es lógico, el resultado fue negativo
Ivanov pidió una autorización extraordinaria al gobierno soviético para inseminar a mujeres guineanas por chimpancés sin su conocimiento. La mayoría de las mujeres de Sujumi eran analfabetas y con su brillante oratoria las convenció de que su contribución a la ciencia sería recompensada por el propio Stalin. Por fin, tras unas semanas de explicaciones, Ivanov tuvo a su disposición a cinco voluntarias de entre 16 y 20 años. El experimento de este loco fue un fracaso
Hasta aquí os muestro las crueldades que los gobiernos pueden hacer con sus ciudadanos.
¿Creéis que hoy vivimos mejores tiempos?
Nota- de 12 meses tiene el año, 6 trabajas para mantener el estado



