Políticos ¿para qué sirven?
Al margen de para hacer prosperar a su familia y amigos, que no voy por ahí, eso se da por obvio.
¿Para qué sirven? En principio de buena fe, diríamos que para gobernar, administrar, el país, la comunidad o la ciudad.
Ellos disponen de un teléfono de atención y un correo electrónico, para recibir las peticiones u opiniones de los ciudadanos.
Cuando tú le envías datos, material, fotos, de incidencias que reclaman pronta atención, les haces un favor y cumples con tu deber ciudadano.
O cuando le envías sugerencias para mejorar la vida social sería de agradecer.
Una enfermedad muy común en la clase política, es que sufren de estrabismo.
Lo más patético, es que le envías información, no te contestan, recures a los medios y haces pública su inutilidad, su incompetencia y luego de salir en los medios, lo solucionan, nunca lo entendí.
Siempre tengo por costumbre, quiero aportar solución, no avergonzarles, le envío mi petición por lo privado, si no me contestan, a veces ocurre, entonces lo hago público.
Ayer recibí, respuesta del gobierno central, hace tiempo la casa real, cuando Sofía era reina, me agradeció la labor realizada.
Quiero decir, para ser breve, lo siguiente.
Si no se responde mis e-mails, ateneros a las consecuencias, no es mi voto,
Es el poder, el peso de mi lingüística, es la claridad y alcance de mi pluma.
El valor no es un rio que lleva agua, es la cantidad de afluentes que lo alimentan.
Si no atendéis mis peticiones, si no dais respuesta, A o B, cada amanecer que el sol llame a vuestra ventana, tendréis mi pluma mostrando a la ciudadanía, vuestras vergüenzas, vuestras inmundicias intelectuales, vuestra inutilidad para el cargo.
¿Y los días de niebla? Entre la bruma, estaré presente, seré lluvia, viento, y en vuestros paseos, seré ortiga en la espera.
El que avisa no es traidor.




