
Un político de los autodenominados progresistas responde a una diputada de nombre y apellidos compuestos.
Yo quiero que los más necesitados vivan bien a costa de unos privilegiados. Tal vez a usted eso le moleste.
Inútil sinvergüenza, ser económicamente independiente, o ser económicamente muy boyante, o ser un empresario pudiente, no es una enfermedad a la que hay que combatir.
Combatir es la vagancia, la desidia, el odio, la envidia.
Trabajar, invertir, de forma que la suerte acompañe, es un trabajo, un esfuerzo que no todos quieren o pueden realizar.
Muchos empezaron con un barco pequeñito y lograron tener una flota, ciertamente no todos, muchos hipotecando su casa, logran alcanzar prosperidad familiar.
A los menesterosos lo que hay que hacer, es no recluirlos y mantenerlos, esclavizarlos por la limosna que puede dar el estado.
Es generar oportunidades, evitar impedimentos para que puedan destacar, para que puedan prosperar en relación a sus valías o interés.
Los últimos millonarios conocidos , destacaron por aplicar resultados que crearon en su imaginación y hoy están a la vanguardia de las nuevas tecnologías.
No hay que quitar el agua al pozo hasta secarlo, sino generar nuevos pozos de agua.
Hay países que puedes legalizar una empresa en 48 horas, en otros lleva meses de largo sufrimiento, de aquí para allá o de allá para aquí.
Más que restar hay que sumar, multiplicar y no dividir, lo demás es incompetencia.
Pero claro todo eso lo dice un político que vive de los impuestos de los ciudadanos, un ser que no genera plusvalía, es más, no los quisieron para presidentes , de la comunidad de vecinos y calientan el culo en el escaño a las órdenes de su amo.
Desde muy jovencito he seguido la trayectoria de Warren Buffett.
Warren Buffett dona la mayor parte de su fortuna a obras benéficas, habiendo donado más de 60.000 millones de dólares en acciones de Berkshire Hathaway a la Fundación Bill y Melinda Gates y a fundaciones familiares desde 2006. Su donación récord más reciente, de 6.000 millones de dólares en junio de 2025, forma parte de su compromiso de donar el 99,5% de su patrimonio a causas filantrópicas tras su muerte.



