
René Descartes y yo. Controversia. Cogito, ergo sum, Pienso luego existo.
Evidentemente si piensas existes, pero también puedes existir careciendo de pensamiento.
Por no entrar en la frase de Lisboa, de pensar sin existir, que daría para largo.
Pero ciñéndonos a Descartes, puedes existir sin pensar.
La foto que muestro de un libro entre dos rebanadas de pan, que así es como algunos leen los libros, a bocado contra bocado, sin la menor duda, sin el menor planteamiento o reflexión.
Acaso piensan los seguidores de un batracio que en la hora, Maitines o Laudes tiene una idea, y con el mismo statu quo, sin el menor cambio a las horas Nona o Vísperas cambian de opinión.
Estos adláteres, carentes de pensamiento propio, existen, se mueven, comen y se reproducen.
Sin negar la mayor, se puede existir sin pensamiento.
Haberlos haylos.




