La creación unidades docentes compartidas en las
universidades de Vigo y A Coruña, es la propuesta
que ha elevado el Gobierno de Galicia al comité de
expertos para intentar entre todos alcanzar un
acuerdo para que nuestra comunidad autónoma
sigua contando con una única Facultad de Medicina.
Esto quiere decir que además de Santiago de
Compostela los tres últimos cursos del grado serán
impartidos en las universidades de Vigo y A Coruña.
Es lo que se conoce como docencia descentralizada
La primera dificultad que se presenta con este
planteamiento, a la que hay que buscar soluciones
eficaces, radica en que es necesario ampliar el
número de profesores que van a impartir las
docencias correspondientes teniendo en cuenta el
elevado número de créditos de los cursos cuarto y
quinto con aspectos teóricos. El sexto curso se centra
en la práctica clínica supervisada en hospitales y
centros de salud. Los estudiantes desarrollan su
actividad en centros sanitarios dependientes del
Servicio Galego de Saude donde rotan por diferentes
especialidades médicas aplicando los conocimientos
teóricos adquiridos durante los cinco años anteriores
en situaciones reales. Los datos facilitados por el
organismo autónomo señalan que en el curso pasado
participaron 349 alumnos que se formaron en los
hospitales de A Coruña, Ferrol, Lugo, Ourense,
Pontevedra y Vigo.
Recuerdo que en mis épocas en la Facultad de
Medicina el curso que más asignaturas tenia eran
cinco y en la actualidad el grado abarca 360 créditos
para conseguir el título de licenciado en Medicina y
Cirugía. Recuerdo también -ha pasado medio siglo
desde que la promoción a la que pertenecía
finalizaba sus estudios- que el último curso, el de
sexto, contaba con varias asignaturas que en los
círculos de la facultad se consideraban de menor
peso y en las que se impartía desde la historia de la
medicina, pasando por la dermatología, o
centrándose en higiene.
Ahora se trabaja a través de la comisión tripartida
formada por representantes de las tres universidades
gallegas, en la forma de adecuar los estudios de una
licenciatura que hoy en día es un grado integrado
por muchos créditos que precisan de una ampliación
de docentes para desarrollarlos.
Esta es mi opinión sobre la propuesta institucional
que tiene demasiados frentes abiertos y que precisa
muchas concreciones, no solamente una rueda de
prensa por parte de dos representes del Gobierno
gallego. Los últimos calores del verano servirán
para ir reconduciendo las posturas por las tres partes
implicadas en el proceso .Abrir dos nuevas
facultades de Medicina no es la solución. Santiago
debe seguir siendo el eje vertebrador de los estudios
de Medicina, pero dando también su
corresponsabilidad formativa a las otras dos
universidades. Finalmente no olvidemos que al
finalizar los estudios hay que impartir el título.
¿Llevará el sello de la Universidad de Santiago o
también el de las otras dos? Soy partidario que
debería ser compartido.
Javier García Sánchez



