“Los retos de Miguel Tellado”. Juan Salgado

16 Agosto 2025


No fueron para el Partido Popular gallego los de 2015 los mejores resultados
electorales habidos en las municipales, con la pérdida de hasta 245 actas de
concejal en el conjunto de la autonomía respecto de la anterior cita de 2011 así
como la no consecución de ninguna de las alcaldías de las principales ciudades
e, incluso, verse superado en alguna de ellas por las emergentes Mareas,
disueltas luego como azucarillo.
Por eso, visto en perspectiva, se entiende ahora lo que en el XVI Congreso de
los populares gallegos, celebrado al año siguiente en la capital ourensana,
supuso toda una sorpresa para los más de dos mil asistentes al anunciar el
presidente Núñez Feijóo la ascensión de Miguel Tellado a la responsabilidad
de secretario general de la formación en detrimento de quien lo era hasta
entonces, Alfonso Rueda.
Sorpresa tanto más inesperada para los propios militantes del PP porque el
recién elegido culminaba de ese modo una carrera meteórica a quien apenas
una legislatura como diputado autonómico (2012) le bastó para ascender de
parlamentario raso a portavoz del partido (2014) y dos años después,
secretario general en el referido congreso en la ciudad de Las Burgas.
Era, en todo caso, la muy sibilina forma feijoísta de pasar recado tanto a Rueda
como a Diego Calvo por los nefastos resultados cosechados principalmente en
Pontevedra y A Coruña, a causa del dolce far niente en el que la cúpula
coruñesa continúa a día de hoy, como acaba de ejemplarizarse en la
escandalosa pérdida de la alcaldía de Noia.
Desde ese 2016 y su elección como secretario general, Tellado se erigió en el
fiel servidor e intérprete de las órdenes del entonces presidente de la Xunta, a
quien acompañaría ya en el futuro en todas las vicisitudes políticas vividas por
el actual líder popular, encabezando su muy reducido equipo de confianza que
se llevó de Galicia a Madrid y que conforma su particular sanedrín con Marta
Varela, Mar Sánchez, Luis de la Matta y Álvaro Pérez.
La portavocía de Tellado al frente de su grupo en la Cámara del Hórreo
sorprendió por hacer oposición de la oposición con un nada complaciente
discurso que pronto le valió el calificativo de hooligan, repetido ahora -con más
voluntad ofensiva que realidad-, una vez demostrada la firmeza y contundencia
argumental de su discurso en la Carrera de San Jerónimo. Tanto que en algún
vídeo que circula por las redes, protagonizado por dos conocidos miembros del
más exacerbado grupo de la información sincronizada sanchista con el
propósito de descalificarle con el sambenito de dóberman de Feijóo, son
incapaces de encontrar una sola cita literal de las recogidas en el panfleto
mediático que responda a una mentira o a una forzada exageración.

Su apresurado y profundo aprendizaje en Galicia, tanto en la dirección de
campaña de dos mayorías absolutas de Feijóo como en el afianzamiento de la
estructura interna de la formación, es bagaje que le reconocen al nuevo
secretario general de la formación hasta sus más críticos, así como una
capacidad de negociación de la que ha hecho gala en los últimos tiempos
haciendo perder no pocas votaciones al presidente del Gobierno, Pedro
Sánchez.
Es precisamente en ese su reciente transitar por el Congreso donde Miguel
Tellado ha culminado un destacable proceso de medre y valía políticos. Tanto
desde sus certeras y duras intervenciones, como en el hábil rescate de la mejor
portavoz parlamentaria con que cuenta el grupo, Cayetana Álvarez de Toledo,
su línea de frontal hostigamiento frente a la palmaria parcialidad mostrada por
la presidenta Armengol o, en fin, la dureza de sus intervenciones en la mesa a
la hora de negociar los puntos del orden del día de las sesiones
parlamentarias.
Y, como ocurriera nueve años antes, también en esta ocasión la prensa
nacional se mostro “sorprendida” por la elección del fiel servidor para ocuparse
de la secretaría general del PP a nivel nacional, en el reciente congreso de
Madrid.
Hombre expeditivo en sus decisiones, con la demostrada capacidad de
anticipación a la hora de ver a medio y largo plazo, Tellado se enfrentará,
pasadas apenas las pocas semanas que restan de asueto veraniego, a su más
dura prueba como político: Situarse al frente del aparato electoral para los
próximos comicios autonómicos en Castilla León y Andalucía en 2026 y, sobre
todo, articular los necesarios y difíciles pasos que se presentan a su formación
para un triunfo electoral a nivel nacional -cuando toque, aunque en el partido
piensan que no tardará- que permita a la formación popular gobernar sin la
siempre incierta hipoteca de los necesarios apoyos de Vox. Un reto que la
propia formación sitúa en el entorno de los 160 diputados que le permitirían
sumar más que todas las formaciones juntas que sostienen al actual Gobierno
Frankenstein, según revelan las últimas encuestas demoscópicas más fiables.
Luego, si eso, no estaría de más traer un poco de aire fresco al PP gallego
para quitarle su manifiesto y recalcitrante olor a naftalina.

Outros artigos

“El verdadero líder”. Alberto Barciela

​El viaje a España de Robert Prevost, convertido en el Papa León XIV por decisión de un concilio, ha trascendido la mera visita institucional para transformarse en un acontecimiento del espíritu. En Madrid, como lo hará en Barcelona y Canarias, ha emergido con nitidez...

+

“Prioiridade nacional, onde e con quen?-“. Antón Luaces

Dicir "os españois primeiro" é o equivalente a poñer en determinadas bocas citas indebidas e nas mans desas persoas a chave que só abre portas a moi concretos españois que, dende as opcións de VOX e outros partidos das súas  características, constatan que se...

+

“Leire”. Xulio Xiz

Hai tempo que quería escribirlle a Leire, e funo deixando pero de hoxe non pasa. Pode parecer que lle escribo á Leire Díez que anda na boca de todos, pero prefiro outra ben mais inocente.Certo que hai tempo busquei no organigrama de Correos quen tiña autoridade no...

+

Publicidade

Revista en papel

Opinión

«Eu non quería morrer alá». Xosé Antonio López Silva

«Eu non quería morrer alá». Xosé Antonio López Silva

Bastou a aparición dunha palabra —hantavirus— para que regresasen de súpeto ao eido público os medos da COVID: os rumores, a procura de culpables, o instinto de autopreservación, a tendencia inquietante a deshumanizar. Ás veces semella esquecerse que todos os enfermos...