
3,40 am.
En el bosque se encontraban Abetos, y Cedros, Arces y Ébanos,
Sabían que un día habrían de morir, según unos, pero para ellos no era muerte, era reencarnación, era la transformación en otra vida, serian vida en la guitarra del maestro Rodrigo, o Paco de Lucia u otro guitarrista anónimo, allí darían lo mejor de sí, Concierto de Aranjuez, Entre dos aguas, o notas anónimas que ayudan a conquistar ese joven amor.
Abetos, Cedros, Arces y Ébanos, habían nacido para ello, ese era el destino de su vida.
Pero jamás, jamás pensaron que serían pasto del fuego, víctimas de una mano asesina, de la impotencia de un pueblo.
Cuando algo muere, no solo muere lo que muere, sino sus consecuencias.
Alberto Núñez Feijoo, nació en la Peroxa, 1.700 habitantes a una altitud entre 600 y 800 metros, salió de la aldea y se convirtió en Funcionario.
Coco Chanel, se crio en un orfanato de monjas, pero el destino no está escrito, es lo que nosotros hacemos con las oportunidades que creamos.
El día que sea feliz, cuando la suerte me visite, así con estas herramientas nunca serás feliz, la suerte no llega, se trabaja día a día, la felicidad se construye.
Si lo que traen los vientos, fruto del azar, poco tiempo permanecerá en nuestras manos, solo el trabajo duro, pero inteligente, creara las condiciones.
Mientras unos maldicen al viento otros adaptan las velas, mientras unos maldicen la noche, otros encienden un candil.
Ahora son las 4,10.
Misión cumplida, vamos a adoptar la posición de tendido supino.



