
Ayer no lo entendía, hoy sí.
Preguntaba a mi padre, al maestro o a mí mismo.
Como era posible que la sociedad alemán permitiera, los crímenes del nacismo, como las SS legaban a un edifico echaban fuera al vecino del tercero, judío, para quedarse ellos con la vivienda, o como les cerraban los negocios donde nosotros comprobamos de toda la vida, como ello podría ser posible, como la sociedad alemana lo permitía.
Como permitía, que un ejército invadiera otro país y otro ante el silencio social, y otras naciones lo permitían.
Pues bien hoy lo entiendo porque hoy en el año en que vivo esta pasando lo mismo, una potencia invade un país pequeño e indefenso y lo bombardea, u otro país, bombardea hasta no dejar una triste hierba verde, corta la luz y el agua y dejan morir a niños y ancianos de hambre, bombardean hospitales barrios residenciales, destruyen sus viviendas, les robran el terreno, y hasta los matan en las colas del hambre
Y todo ello ocurre ante la pasividad internacional.
Ya paso antes, en Ruanda, o Serbia, paso ayer, pasa hoy y pasara mañana.
El hombre es lobo para el hombre.
No puede existir anverso sin reverso, así pues seamos justos, también el hombre es salvador de la humanidad.
Todo depende en que bando habitemos.
Da la impresión que el mal y el bien son las dos caras de una moneda.
Dimas y Gestas no estaban casados, así pues esto serán descendientes de Caín.



