
Hoy hace 57 años, se apagó la llama de la libertad.
Una bala asesina, en el Hotel Embajador, estaban celebrando el éxito, el avance de que pudiera ser candidato a presidente de EE UU.
Como antes lo había sido su hermano John, e igual que él, una bala mata la primavera que se avecinaba.
Tal día como hoy, lo recuerdo, como recuerda su hermano John.
Le escribí una carta a su madre Rosa, expresándole, igual que hoy mi dolor y admiración, ella me contesta y me envía una copia de la foto, que posa sobre el piano.
S i pudiéramos encarnar a Themis diosa de la justica en cuerpo humano, uno de ellos será Robert.
Robert Kennedy, es un espejo donde podemos mirra, el espíritu de lucha, la libertad, la justicia.
En la peli “El libro verde, Green Book,” podemos apreciar cuando la policía detiene al pianista Maherchalña Ali, la policía le humilla por el hecho de ser homosexual, Tony Vallelonga,Tony su chofer, va a buscarlo, le dejan en libertad, y en la peli se menciona que el Fiscal General , Robert Kennedy, había hecho una llamada al gobernador, y como esta anécdota, era común intercediera, en actos de hacer justicia.

Robert no era un teórico, era un humanista de principios, y hoy 57 años después sigue vivo en el espíritu de lucha y solidaridad.
Si él llegase a ser Presidente de los EE UU, hoy bien seguro el mundo sería diferente.
Todos los años nace y muere la Primavera, pero un espíritu libre como el de Robert, seguimos a la espera.



