
Estoy recordando, viendo la peli de la vida.
Y esto que digo, casos reales, ello es la verdadera riqueza.
Estaba lloviendo, él protegido bajo un tejando, pero ve que su antiguo compañero de clase, entra en casa, espera que suba, da un tiempo, le llama por teléfono, estoy aquí bájame un paraguas, dicho y hecho.
Te enteraste fulanito está en el hospital.
Le visita, unos yogures y para matar el tiempo una revista que trata de todo, multitemática.
Luego al atardecer, recuerda que algo extraño le llamo la atención, recordó las palabras del paciente y cae en cuenta,
Así pues a la tarde otra visita, la tv, silenciosa, así que ¿tal vez?
Abre su cartera, deposita sobre la mesita un billete sustancioso.
Los pómulos del paciente se expanden, las olvidadas patas de gallo recobran vida.
En el reverso de la vida, es triste ver a aquel que tuvo poder, hoy olvidado de los aplausos, y de las miradas, cuasi de soslayo, camina acompañado de su sombra.,
No eran amigos de la persona, sino del personaje que tenía poder y podía mantenerles, pero aquel que se encontraba en la otra orilla del rio ideológico, le recibe, le escucha y le respeta.
Digo yo, si este ser que no se llama Perfecto, cometiese un error, lo escribiría en la arena de la playa, para que al subir la marea lo borrase y quedase en el olvido.
Mas en mi huerto tallaría su nombre bien en árbol o piedra, para que el tiempo lo recodase, si acaso mi memoria sufriera de olvido.
En el otoño de la vida, caen las hojas de los árboles y la alopecia hace su incipiente trabajo, sigo diciendo lo mismo, tener un amigo es una fortuna, pena, lástima que algunos solo se acuerden de él cuando le necesitan.




