“Es importante un plan de mejora, promoción y desarrollo del
empleo femenino”.
Nos acercamos al 8 de marzo “Día Internacional de la Mujer”, vemos
como las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de las
responsabilidades del cuidado de menores, mayores y dependientes,
jornadas completas y con horarios rígidos, lo que dificulta la
conciliación familiar y el acceso al empleo. Podemos poner de
ejemplo datos claros que reflejan que el desempleo femenino es un
problema estructural en el mercado de trabajo, como es la Costa da
Morte. Seis de cada diez desempleados que hay en la Costa da Morte
son mujeres. En el conjunto de los ayuntamientos Cabana de
Bergantiños, Camariñas, Carballo, Carnota, Cee, Coristanco,
Corcubión, Dumbría, Fisterra, A Laracha, Laxe, Malpica de
Bergantiños, Mazaricos, Muxía, Ponteceso, Vimianzo y Zas, el número
de desempleadas representa más del 60 % del total de demandantes
de empleo. Otro colectivo que sufre son las más de 9.000 autónomas
que tenemos en Galicia, tenemos que tener en cuenta que la
población femenina es mayoritaria, con 1.407.932 mujeres, lo que
supone el 51.84% del total, frente a los 1.307.492 hombres que son el
48.15%., estas necesitan “más que nunca” el apoyo de todas las
instituciones y agentes sociales “para poder resistir”. Los principales
factores del declive en el empleo son “ la carencia de inversiones, una
ineficaz gestión, y una reciente degradación del crecimiento laboral.
Las administraciones han fallado en las nuevas políticas públicas para
un mercado de trabajo dinámico e inclusivo. No sé han cumplido los
objetivos más amplios, donde se incluía la modernización de políticas
activas de empleo. Para reducir la desigualdad de género en el empleo
entre mujeres y hombres, es necesario adoptar medidas en diferentes
ámbitos, tanto por la administración pública como por las empresas y
la sociedad en su conjunto. La inversión pública debe realizarse
preferentemente en sectores productivos, buscando la calidad
del empleo, apostando por la creación de trabajos decentes con
derechos y salarios dignos. Reforzar la inversión en formación
para ayudar a trabajadoras a adaptarse a los nuevos tiempos.



