No lloréis, el amor existe.
Cierto día Pedro y Jacinta hijos de Laura, decidieron que su madre era mayor y necesitaba la ayuda, que ellos no podían prestarle, la madre a pesar de haber sido una trabajadora incansable, si supo limpiar las mierdas de los niños cuando eran infantes, y darles la mejor educación que pudo.
En fin decidieron internarla en una residencia, y evidentemente vendieron la casa donde ellos nacieron, que con tanto sacrificio hicieron, padre y madre.
Laura era viuda, las tardes se reunían en el barrio con otras amigas de igual condición, y así vivían los días.
Internada la madre en al residencia, con el valor de la venta de la casa, pues, compraron coche, tomaron las vacaciones e hicieron lo que vieron conveniente.
El tiempo pasa.
Al paso de un año decidieron ir a la residencia a visitar a la madre, preguntan en recepción.
Y les dicen que su madre ya no está allí, que ha marchado.
¿Cómo que ha marchado, a donde, no es posible, como es eso?
En este momento dejad de leer y pensar en donde está la madre, parad un momento ¿Qué pensáis vosotras-os donde está la madre?
Parad antes de seguir leyendo, ¿Dónde está la madre?
Cierto día apareció Alberto, el que fuera el primer amor de Laura.
Al verse, se abrazaron, y le dice Alberto, cuando jóvenes enamorados, un día te preguntaron, donde vivías, donde estaba tu hogar y tú respondiste, allí donde habite el corazón de mi amado.
Haz las maletas, o mejor aún, no las hagas, mi hogar que es el tuyo, nos espera, ahora podre darte la felicidad que un día no pude, te daré los besos que tengo guardados, ahora podre hacerte feliz, nunca deje de amarte.




