La escasez de viviendas nuevas y usadas -faltan 600.000 según el Banco de España-,
tanto para la venta como para el alquiler, es un problema acuciante que tiene nuestro
país. Hay un desequilibrio entre oferta y demanda, se disparan los precios que
imposibilitan comprar o alquilar, sobre todo a los jóvenes, aumenta el número de
personas sin hogar… La situación habitacional está alcanzando niveles críticos porque
este sector lleva paralizado desde la “burbuja inmobiliaria del crédito” y hoy vive la
“burbuja de la escasez y precios” prohibitivos.
Al Gobierno y al Partido Popular les entraron las prisas ahora para hacer frete a este
problema y acaban de presentar, casi al mismo tiempo, sendos “planes de vivienda con
coincidencias entre ambos. Comparten el diagnóstico del problema y algunos objetivos,
como la necesidad de aumentar la oferta, el afán por ayudar a los jóvenes, que están en
situación límite, y la necesidad de medidas para aumentar la oferta del alquiler a precios
asequibles, incluyendo incentivos para los propietarios.
Difieren en el enfoque para hacer frente a la okupación -el Gobierno no incluye medidas
específicas, el Partido Popular propone un plan para abordar este problema-; en la
regulación de precios y de la burocracia, así como en los incentivos fiscales -Feijoo
promete recuperar la cuenta vivienda- y el distinto enfoque a la colaboración público-
privada. Diferencias que son reflejo de las dos formas que tienen para abordar la crisis
habitacional en España.
Lo cierto es que la vivienda es una gran preocupación porque afecta al proyecto vital de
muchas personas, sobre todo de los jóvenes. Con frecuencia se habla de la necesidad de
pactos y acuerdos para abordar los problemas del país -educación, sanidad, pensiones,
empleo…- y a día de hoy, si hay algún Pacto de Estado necesario y urgente entre las
administraciones implicadas, que son todas, es el pacto por la vivienda. Sostienen
fuentes del sector que nada saldrá adelante sobre vivienda sin el acuerdo y la acción
conjunta de los partidos y las administraciones. Todo lo demás son ruido y ganas de
perder el tiempo
¿Por qué los dos partidos mayoritarios -y todos los demás- no firman ese Pacto, ajustado
a las necesidades del país y a la realidad del mercado, incorporando las fortalezas de sus
planes partidarios? La política tiene como finalidad mejorar la vida de la gente y la
primera mejora que deberían contemplar ahora es crear las condiciones necesarias para
habilitar suelo, realizar proyectos, buscar fuentes de financiación y construir viviendas
de promoción pública -e impulsar la iniciativa privada- a precios razonables para hacer
realidad un derecho constitucional.
Claro que, para empezar a construir, es determinante la obtención de licencia de obras
que otorgan los cocellos. Requisito esencial que merece otro comentario.
“Caridade e solidariedade” – José Manuel Pena
“Axúdanlles moito máis aos estranxeiros que ás familias humildes da zona”. Observo como unha muller inmigrante, entregaba un cupón de alimentos, e saía do supermercado con dous carros repletos de comida, mentres que a unha veciña, sen apenas recursos, só lle dan unha...



