
No son físicos no están localizados en parte conocida del cuerpo.
No sé dónde está esa amargura ese dolor, os diré.
Primero me duele como muestra la foto de Coímbra, Portugal “somos esclavos modernos, estamos domesticados” y es totalmente cierto.
Me duele ver como una persona trabaja mínimo 14 horas por poco más del sueldo base, gana para comer, comer y mal vivir.
Me duele cuando 2 hacen el trabajo de cuatro, sin ser renumerados, sin ser compensados. Me duele porque lo sufro.
Otro dolor, ella era joven, guapa, atractiva, menudita como una muñeca de porcelana, sus primeros amores no fueron correspondidos, así que un clavo quita otro clavo, pero no, no es así.
Cuando hay pan viejo, y tienes hambre hay dos salidas o comer pan duro, viejo y ya florecido o esperar a mañana por pan fresco.
Hay veces que las prisas, auto creadas, no te permiten esperar, y hoy un pitillito, un espumoso, un aromático y un ja, ja, ja, un ji, ji, ji, y sigues el camino.
Y vives la noche a tragos, cual alcohólico, como si no hubiera un mañana.
Y aquella muñequita de porcelana, tiene el rostro labrado, labrado por el abandono, la miseria y el hambre, y aquellos ojos de dulce mirar sereno, ya no saben diferenciar el día de la noche.
“Se equivocó la paloma
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur
creyó que el trigo era agua,
se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo,
que la noche la mañana,
se equivocaba,
se equivocaba.”
Tristemente se equivocó como la paloma de Alberti.
Se equivocó, pagara el precio estipulado, vivirá la falta de libertad, aunque en realidad antes tampoco era libre, era esclava de una vida miserable.
Ella no lo sabe, nadie lo sabe, pero me duele, pienso en ella y veo cuando al lavabo lleno de agua le quitas el tapón, veo como el agua gira y gira y es absorbida por el vacío del desagüe, así ella fue absorbida por la miseria de la vida.
Un segundo, un mal momento, una mala decisión, un camino errático.
Lo que podía ser no fue.
La diferencia entre el cielo y el infierno, es un suspiro, la brevedad de un momento, un peldaño equivocado, no se merecía este presente.
Le deseaba un futuro primaveral, vivía, mejor dicho, mal vivía, sobrevivía en el infierno, no pude ayudarla.
Se me ha roto mi muñequita de porcelana
FOTO- en la imagen se puede observar, como el vacío absorbe el agua, así el infierno puede absorber un alma noble caída en desgracia



