Bluf, difícil pregunta y más difícil respuesta.
Yos, yoes, no, nosotros.
Pues soy cuatro, me explicare.
Primer yo, el yo interno que muchas veces no me gusta ver, segundo el yo que emito, el visible, el yo que en apariencia tú ves, tercero el que tú mencionas, el que dices conocer, después hay el otro yo que no quieres reconocer, porque te acongoja, el que admiras despreciándolo.
Doy gracias a la vida por mis ojos, buena visión, y lo mas importante ojos que me permiten no solo ver, sino diferenciar, apreciar, no son los ojos, es la mirada, esas miradas que hablan.
Manos que me permiten escribir, manos que acarician, manos que construyen.
Pies para andar libremente, para recorrer caminos, sendas por descubrir.
Pero sobre todo un cerebro pensante.
Un cerebro que me dice: si no puedes hablar bien de alguien, guarda silencio.
Cierto día, una conferencia facultad de derecho USC, un catedrático de Cataluña hablaba del optimista y pesimista, el vaso medio lleno o medio vacío, yo le respondí, ni medio lleno ni medio vacío, Manuel Domínguez va a por más agua.
Esa es mi realidad.
Yo no soy un hombre hecho a mí mismo, soy un pedacito múltiple de muchos factores.
Un poco de los poetas que he leído, otro poco de los humanistas que he estudiado, otro poco de la gente que me quiere, y de ese querer aprendo, otro poco de los ignaros, que me muestran el dolor de la ignorancia.
Los maestros o profesores, cada cual aporto lo que pudo, los que me regalaron, sus consejos, con sus experiencias, y sigo aprendiendo de la infancia.
En fin, soy como la abeja que recoge el néctar y el polen de diferentes flores.
No necesito audífonos, puedo, oír y escuchar plácidamente, ya que no es lo mismo uno que otro, aunque a veces diría dolorosamente, pues se escucha cada cosa que mete miedo, hay tanta irresponsabilidad.
Soy como el año, cuatro estaciones, o como ese árbol desnudo de otoño, en la espera de la deseada primavera.
Para el sapo, soy Luciérnaga, para el sol, una inexistencia, en fin cada quien o cada cual que se sirva.
Para los amigos no hay aldaba, para otros dirección única



