Ahora en la senectud, no está bien visto hacer el payaso.
Las tonterías de juventud, esas pequeñas travesuras, he guardado una parte de ellas para estos tiempos en los que, las nieves acuden sobre mis hombros.
No soy huérfano de bromas, caricias, y mi tintero Waterman permanece abierto, aunque para la mayoría, ya ni eso, está en desuso, pero si en un folio en blanco, unas bellas palabras de color azul cielo, pueden robarte una sonrisa, que no se diga.
Es hermoso recordar, en el film, Los puentes de Madison, a Meryl Streep en el papel de Francesca, recibir un ramillete de flores silvestres de la mano de Clint Eastwood interpretando a Robert Kincad fotógrafo de National Geografy.
Hace muchos años una persona, mater et magistra, me dijo: si regalas un ramo de flores a los 5 días, muertas ya van a la basura, si regalas plantas, permanecerán vivas mucho tiempo y cada vez que las riegue se acordar de ti, dicho y hecho, nunca más ramos, siempre si puedo orquídeas.
A veces es tan fácil hacer feliz a la gente.
Imagínate, inviertes digamos 20 € en un detalle, o 100, pero si haces las cuentas de esta manera, después de tantos años de amistad, no se merece eso, divides el importe por el número de años o días y te sale a menos de 1 céntimo día, ¿es que acaso no lo merece?
He aprendido a llamar la atención en privado, pero dar reconocimiento en público.
En el carrito el niño estaba inquieto, unos gestos, unas carantoñas, y el niño me observa, y sonríe.
En la barra de un bar, observo a una joven que tomando unas servilletas de papel hace una hermosa rosa, impresionante, es de una belleza, que me conmueve, pido permiso para invitarla, se merece esa consumición, una verdadera artista.
La ensalada se adereza con aceite y vinagre, si todas, todos, a la vida hiciéramos lo mismo con un poco de alegría, una sonrisa, un poco de gratitud, la vida sería más bella.
Piensa en global, actúa en local.
Siembra amistad, simpatía, alegría, para el día que te haga falta tener donde recogerla. y si un día sembraste en tierra estéril no te inquietes, el problema es de la tierra huérfana , no tuyo.
Manos que no dais que esperáis,
Una mano lava la otra, pero las dos juntas lavan la cara.
Disfrutar en este tiempo de estío.



