Hable con el rebaño y les dije, que escaparan, que fuesen libres, a pesar de que ello pudiera traerle, no encontrar buenos pastor, la libertad tiene un precio, nada en esta vida es gratuito.
Me dijeron, que yo intentaba engañarles, yo que no tengo ni arte ni parte, el pastor era bueno les trasladaba a buenos pastos de fresca hierba, y los trasladaba de un lugar a otro, les protegía del lobo.
Yo le dije que el verdadero lobo era el pastor.
No querían escucharme.
Les dije que el pastor, era un criminal, solo quería lucrase de ellas, engordarlas para venderlas, no les llevaba a verdes campiñas por placer o gratitud, sino para el engorde, y venderlas a mejor precio.
Ellas me decían, no, es bueno incluso en verano cuando el calor agobia, nos trasquila para estar más fresquitas, así que no mientas no nos engañes, ¿qué intentas tú?, ya ves, todo son ventajas de estar con el pastor.
Yo les dije cuando estéis gorditas y llegue la hora os venderá a un matadero, vende vuestra lana, y venderá vuestra carne.
Solo una joven oveja me escucho, solo una prestó atención a mis palabras, la manada se reía de ella, le llamaron de todo, cobarde, traidora, loca, etc.
Así es la vida, la historia se repite, es lo mismo todos los pastores son iguales, te brindan placer pasajero, para luego adueñarse de ti, o te envían al matadero, o te esclavizan, como la historia de la Granja de Orwell.
O viven de tu trabajo, luego te devuelven unos mendrugos, como si te hicieran un favor. Desconfía de esos de palabras lindas que ocultan un pensamiento, e intenciones, que nunca dieron fruto
La manada no piensa, como individuos pudieran pensar, pero al formar parte del grupo, de lo colectivo, pierden la capacidad de discernir lo blanco de lo negro.
Como el caballo del carromato, con orejeras siempre adelante, sin ver izquierda y derechas.
Ellos quedaron disfrutando del vermut, y yo me quede solo, con mi soliloquio.
Todos los pastores, son iguales y todas las manadas son iguales.
Si dependes de un pastor, en el sentido amplio de la palabra, no eres dueño de tu vida, de tu destino



