
La verdad es como el aceite de hígado de bacalao.
Solo puede opinar quien lo tomo.
Es amarga la verdad cantaba Paco Ibáñez, solo queremos conocer la verdad que cumple nuestros deseos.
Como dijo, y dice Donal Trump, las elecciones son justas, democráticas si yo gano, si pierdo son ilegales, y millones de ciudadanos asienten.
Que un ciudadano vea a un inmigrante, que no habla nuestro idioma, no conoce nuestras costumbres, que le vea como un ladrón de su oportunidad de trabajo, dice muy, muy poco de ese ciudadano.
De su valía.
Si importar una paloma u otro animal de Alemania, se necesita un periodo de cuarentena, para evitar entrar el país una trasmisión de algún tipo de enfermedad, se hace a todas luces lógico, que no puede entrar en el país cientos de personas sin el mínimo control.
Por otra parte, no digo bien o mal, digo la imagen que se ve, que ciertos ciudadanos, que económicamente están mermados y vean como estos subsaharianos, así fríamente lo muestra la foto, están en hoteles y tiene que ser protegidos hasta loa 18 años que luego se le suelta a la calle a búscate tú la vida, cualquiera entenderá, que el hambre no es buena consejera.
Me hablaban de una calle de Barcelona, una calle olvidada hoy los emigrantes a través de sus puestos de venta, han alquilado todos los bajos y dan vida a lo que antes era una soledad olvidada.
Hay que reconocer la valía de muchos de estos inmigrantes, así como reconocer que en esta marabunta de llegada, vendrá de todo como en botica, y sin un control, sanitario y de otras generalidades que hace falta reconocer, así no, así no puede ser.
Entonces es de entender que las clases menos pudientes, económicamente e intelectualmente hablando, los vean como amenaza.
No puede ser pan para todos cuando en la mesa falta el pan, así lo cantaba Mercedes Sosa.
Todo tiene su justa medida.
Luego ocurre como en Paris, muchos subsaharianos nacidos en Francia no se sienten franceses, ayer vi en la tv a un rapero decir que aun naciendo en Madrid él era del país de sus abuelos,
Cuando por encima de la nacionalidad, país donde vives, esta la dependencia religiosa, donde ser argelino, o libanes está por encima, a causa de la fe, esta dependencia de su religión, tenemos un grave problema, y eso seria importantísimo solucionar, la raíz, el origen, el predominio, no puede la religión de cada quien prevalecer sobre la tierra en la que vives.
Para entendernos, es inadmisible que un ciudadano con pasaporte español se sienta mas hermano con un desconocido de Kenia o Sudan, antes que el vecino del quinto, por el hecho de compartir sentimientos religiosos, Ese es el problema
El otro problema son los de alma noble y franciscana, que claman, no frontera puertas abiertas para todos, pero en su casa tiene un muro de 3 metros y un dóberman atado a la higuera, con cámaras de seguridad y alerta.
Lo mal hecho mal parece.



