
Los doctores no podrían salvar vidas, si no fuese gracias a esos ingenieros, físicos, electrónicos, a ellos que crearon las bases de lo que hoy conocemos como Acelerador lineal, prontoterapia, radioterapia.
No podemos dejar en el olvido a los padres, a quienes fueron la semilla de lo que hoy es normal, habitual, común entre nosotros.
Ernest Orlando Lawrence, Willian Crookes, Rolf Wideroe, y a tantos otros que de forma anónima hacen que cada día sea más fácil salvar vidas.
Las fotos que expongo es la creación de un gran centro de Prontoterapia, construyéndose frente al Chus, Santiago de Compostela.
Ello es debido no solo a los ingenieros, que construyeron esos aparatos, también a la voluntad de hacer, de evolucionar, no solo de doctores o la voluntad de un pueblo sino a una gestión política.
De igual manera que ayer censurábamos y con razón la gestión política, hoy levantamos nuestra voz en alto para dar reconocimiento a tan difícil y posible labor de atención a una ciudadanía que con su trabajo la mantiene.
A todos en general, un general muy plural, en el sentido extenso de la palabra, gracias y mi reconocimiento.
El derecho a la vida, es el único don que nos pertenece.

Foto Manuel Dominguez



