Las diferentes administraciones públicas tienen la obligación de cumplir
con la legalidad vigente, priorizando las necesidades y los derechos de las
personas. No pueden dejar, parte de la política social, en manos de las
entidades sociales y ongs, sin ánimo de lucro. No pueden seguir eludiendo
sus responsabilidades.
Lo más hipócrita es ver cuando llegan unas elecciones, a todas las
formaciones políticas, se les llena la boca en prometer más derechos para la
ciudadanía. Llega la hora de gobernar y gestionar, algunas de esas
formaciones, se dedican a recortar derechos y servicios públicos en
beneficio de la iniciativa privada, dejando parte del problema en manos de
las entidades benéficas. No puede ser que muchas entidades sociales estén
desbordadas en la atención a las personas vulnerables que tratan de ayudar,
mientras algunos de nuestros gobernantes locales y autonómicos,
principalmente y sobre los que recaen la responsabilidad sobre las políticas
sociales, se dedican a mirar para otro lado como si la situación no fuese con
ellos.
No nos puede extrañar que aumente la desigualdad en una sociedad en
la que, a una gran parte de los gobernantes, apenas les preocupa la pobreza
y la miseria humana. Se centran en rebajar impuestos a las grandes
corporaciones industriales y empresariales, a las entidades financieras, a las
empresas eléctricas y gasistas (es decir, manteniendo los privilegios),
mientras persiguen tributariamente a las pequeñas empresas, autónomos y
ciudadanos vulnerables.
Claro que no todos los políticos y gobernantes son iguales. Lo mismo
sucede con los empresarios, magistrados, militares, pescadores, policías,
etc. . Hay personas preocupadas por su entorno y por los más débiles, sin
que por ello tenga que dejar de lado la creación de riqueza, la generación de
empleo o la industrialización responsable.
JOSÉ MANUEL PENA
“José María Fonseca Moretón, el vino como bandera y Galicia en el corazón”. Javier García Sánchez
Los caldos gallegos alcanzaron en él la máximadimensión mundial llegando a mercadosinsospechados. Solo a un genio como él se le pudo ocurrirconvocar un concurso de cartelismo para dar aconocer el caldo que contienen las botellas deTerras Gauda. De este modo evocaba a...



