Mucho han discutido los filósofos sobre la existencia o no de las casualidades. Yo creo en la realidad de lo casual y en la relación entre los hechos en apariencia fortuitos. En este tramo final de las elecciones al Parlamento de la Unión Europea, sobre mi escritorio se han mezclado acontecimientos en apariencia sin vínculos pero animados entre sí por el famoso aletear de la mariposa mítica. Veamos. Sin movernos de casa: la Operación Carioca está llegando a su final en Lugo, una epopeya de mafia y prostitución de la que los principales proxenetas se van a marchar con las manos en los bolsillos y condenas propias de una historieta de Mortadelo y Filemón. La conexión directa con esta causa me ha llevado a Pilar de Lara, la famosa jueza que fue capaz de poner en jaque al PSdeG abriendo el caso Pokemon, cuando le empezaban a temblar los cimientos a Feijóo frente a un aguerrido Gómez Besteiro en alza. El socialista fue barrido de la escena por mor de su inculpación en asuntos que han quedado en nada. Hubo otras víctimas inocentes y la escandalera de la oposición fue monumental.
Fuera de casa: la imagen de Pilar de Lara y las consecuencias políticas de sus actuaciones procesales me conectan con el juez Juan Carlos Peinado, azote de Begoña Gómez. Y observo otra curiosa casualidad. Al esposo de la jueza se le relacionaba con el PP de Lugo, el magistrado de Madrid tiene una hija concejala del partido conservador. Pero en esto consisten las libertades individuales y no por ello deberemos considerar a la Justicia dependiente de las ideologías de algunos de sus profesionales y allegados. Si las toscas actuaciones del juez se parecen a las de la jueza, tanto como a los trabajos de Pepe Gotera y Otilio, si las víctimas pertenecen a un mismo partido y si el caso contra Begoña Gómez queda en nada tras la refriega política, por qué hemos de ser mal pensados y poner en tela de juicio el ejercicio de los instructores. ¡Son casualidades! ¿O no es pura casualidad que el caso de Pilar de Lara arrancara de unos panfletos anónimos y las de Peinado procedan de bulos recolectados en la prensa por la extremista organización Manos Limpias? Estamos ante evidentes casualidades jurídicas, con las que unos se ganan el pan y otros se lo pagamos con fondos públicos.
Item más. Creo en la casualidad cuando veo y escucho a Feijóo, Gamarra, Sémper o Tellado rasgarse las vestiduras frente a las sospechas no probadas contra la compañera de Pedro Sánchez, exactamente la actitud contraria a la mostrada por ellos frente a las actuaciones delictivas y probadas del compañero sentimental de Isabel Díaz Ayuso. Son dos modos de ver la botella de los asuntos jurídicos: medio llena o medio vacía. ¿Por qué hemos de escandalizarnos? Ni tampoco creo que debamos comparar los criterios sobre la separación de poderes utilizados por el PP: uno, no renovar el caducado CGPJ, repleto de conservadores, es pureza constitucional. Dos, acusar de dependencia del Gobierno al renovado democráticamente Tribunal Constitucional es libertad de expresión. Puntos de vista irónicos.



