Decía Einstein, “Locura: hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”.
Porque menciono a Einstein cuando yo pienso lo mismo, pues para darle un poco de credibilidad que en algunos ambientes a mí no se me concede, mas que algunos, mejor sería decir alguno.
Como puede ser posible, que uno aporte una idea, un pensamiento y automáticamente al segundo sin gastas un minuto de pensamiento se lleve la contraía.
¿Es que acaso soy masoquista y me gusta sufrir?, no, pero ello representa un % muy elevado de la sociedad española, y una de las mejores universidades, es vivir, aprender del mundo que nos rodea, tampoco es bueno estar constantemente rodeado de intelectuales, el mundo, la sociedad es como un gran mercado de frutas hay de todo en la viña del señor, y todos formamos parte de la sociedad.
Hay un plan de análisis llamado DAFO, plan que durante varias clases hemos analizado, debatido con el profesor, Antón Losada en la USC.
Antonio Marina nos habla de que era necesario una escuela de gobernantes y otra de gobernados.
En África cierto estados han llegado a la lógica decisión de decidir el número de elefantes que pueden vivir en esa área, el numero no es infinito, en su caminar los elefantes han dejado zonas devastadas, ni una sola sombra, una deforestación absoluta, lo mismo hace el ser humano con el mar, hay especies que hoy no existen, al mar se le quita o roba más vida de la que da, resultado piscifactorías.
El fracaso puede ser un éxito, hay varios ejemplos, pondré este que tengo delante mía, se hizo una cola para papel, pero el fracaso lleva a que no pega consistente, y de ahí nació el post-it, y como esto mil y uno.
Todo depende de la visión, pero no se puede cambiar el mundo si siempre se vota por las mismas siglas, que la política no es un partido de futbol, se dice que se muere admirando al equipo de futbol con el que hemos nacido, ahí no hay trabase como suele suceder en política, que no todo es radical.
En mi vida cotidiana, suelo dejar mi opinión en la mesa, quien quiera la toma o la deja, pero yo no insistiré un minuto en cambiar el pensamiento de nadie, decía Saramago:” “He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro”
Pues dicho queda.
Nota, En Lisboa,bajo este olivo centenario procedente de Azinhaga tierra donde nacio Saramago, aqui descansan sus restos, tierra de Lanzarote, donde residía le cubre y tierra de Galicia como muestra la foto.Detras casa dos bicos, fundación Saramago



