El pasado día 17 el presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue proclamado candidato
del chavismo para las elecciones de julio. Tres días después la Alta Comisionada de las
Naciones Unidas para los Derechos Humanos pedía un proceso electoral “transparente,
inclusivo y participativo” y expresaba su preocupación por detenciones e intimidaciones
a miembros de partidos de la oposición. La libertad de expresión, reunión y asociación y
un entorno seguro son condiciones esenciales para los procesos electorales y deben
protegerse”, dijo en un comunicado Nada Al-Nashif.
Mientras la ONU emitía este comunicado, Maduro mandaba detener al equipo de
campaña de María Corina Machado, candidata de la oposición a la que él inhabilitó días
después de los acuerdos de octubre del año pasado en Barbados a pesar de firmar que
“cada partido elegirá sus candidatos a las presidenciales”. Machado partía como
ganadora y ahora el régimen también impide que Corina Yoris, su sustituta, concurra a
las elecciones.
Así las cosas, con los opositores inhabilitados, en la cárcel o reprimidos con crueldad,
Maduro ganará las elecciones sin despeinarse. Cuenta para ello “con los colegios
electorales, con las urnas y con los resultados contabilizados de antemano”. La única
incógnita es saber con qué porcentaje de votos se dará por satisfecho que,
previsiblemente, estará entre el ochenta y el noventa por cien.
Además de la condena de la ONU y de las democracias occidentales a la persecución y
eliminación de los rivales políticos, como en Rusia, el Parlamento europeo acaba de
aprobar una resolución de condena por este acoso a la oposición que considera un
“atropello democrático”.
La moción fue aprobada por 497 eurodiputados y votaron en contra 22, entre los que
está la diputada del BNG en Europa. Con su voto, ella y su partido avalan la
persecución a los disidentes venezolanos y respaldan al régimen autocrático de Maduro,
que es lo más parecido a una tiranía. Igual que lo apoyan Rodríguez Zapatero y otros
dirigentes de la nueva política que aquí imparten lecciones de democracia.
Tener un Parlamento títere, encarcelar a los opositores, instalar la persecución y tortura,
“expulsar” a millones de venezolanos y que los que se quedan pasen mil calamidades no
son razones suficientes para que el BNG condene la involución del régimen venezolano,
que es una versión de la dictadura cubana adaptada al siglo XXI.
¿Por qué no denuncian la violación de las libertades en Venezuela? ¿Son perversas las
dictaduras de derechas y virtuosas las implantadas por la izquierda? Que se lo digan a
los miles de gallegos que perdieron sus negocios y a los retornados a los que el
chavismo no paga su pensión.
Imposible entender este voto del BNG. Sus votantes gallegos merecen una explicación.
“Un jarro de agua fría” – Manuel Domínguez
La pregunta me cayó como un jarro de agua fría. ¿Mamá tú también te vas a morir? El abuelito, para él era dios, era todo, era su mejor juguete, le adoraba, pero un día el abuelo marchó, ya nunca más jugarían juntos. La pérdida era dolorosa, y si perdiese a su mama,...



